Cosas que corretean por mi cabeza y quiero compartir

24 de abril de 2007

Antes era más peligroso ligar... pero era más divertido todo, jejeje.

Hola amigas, amigos, fans y Presi. Ya después de la última “Tonterida” que escribí me conocéis un poquito mejor. Me gustaría añadir que también soy un chico soltero y cada día mas convencido de ello.
Si, porque ahora ligar es muy difícil, hoy en día es muy diferente a como lo hacíamos antes. ¿Cómo ligábamos antes?
Pues los guapos lo tenían fácil. Se acercaban a la chica que les gustaba, les soltaban una sonrisita y la famosa frase que a mí jamás me funcionó de:

- ¿Quieres rollo?

Esta es una frase hecha para tíos guapos. Feos del mundo, no lo intentéis nunca, porque no solo os dirán que no, si no que os trataran como a un salido de mierda. Los guapos si pueden nosotros no. Pedir rollo, era como decirle a la chica:

- Hola guapa, ¿que te parece si nos vamos al reservado de la disco, nos morreamos hasta que nuestras lenguas se hagan un nudo, te sobo todo lo que me dejes sin darme un guantazo y todo esto sin compromiso de ningún tipo, que te apetece?

Es así, todo esto se daba por entendido con una frase tan simple como “Quieres rollo”. Pero los feos no podíamos hacer uso de esa frase, no, los feos teníamos que currárnoslo mucho mas. ¿Y como se lo curraba un feo?

Pues además de hacer el gilipollas cada vez que esa chica se acercaba poniéndote rojo e intentando mirar a todas menos a ella, pues hacíamos grandes regalos llenos de indirectas como la famosa piruleta en forma de corazón.
Que si a la chica le hacías gracia, pues te sonreía y se la comía. Pero si no, mordía la mitad y le daba la otra mitad a esa típica amiga que nunca se separaba de ella y tú le tenías un asco que te cagas.
Si, porque todas las chicas que te gustaban tenían siempre una amiga que no se separaba de ella ni a sol ni a sombra, era como la guardaespaldas pero sin sueldo. Bueno de hecho a mi me gustó una chica durante años pero siempre iba con otra, pero siempre siempre eh, luego descubrí que era lesbiana y esa era su pareja y entonces pues ya….pues ya como tío que soy, me puse palote imaginándome entre medio de dos tías, jejeje. Los tíos somos así y más a esa edad, donde la zona central de tu cuerpo es como la chimenea de una refinería, siempre tiene la llama encendida.

Pero volvamos a las formas de ligar de los feos. Además de la piruleta, había otra forma de decirle que te gustaba. Las pulseritas de hilo.
¿Quién no ha regalado pulseritas de hilo? Y decidme chicas que leéis ¿Cuál de vosotras no ha llevado pulseritas regaladas por chicos, chicas, primos, etc.…? Si vuestro antebrazo parecía más el de un Mohicano que el de una niña.
Bueno en mi clase había una niña muy guapa de la que todos estábamos enamoradísimos y empezamos a regalarle pulseritas de hilo y mas pulseritas de hilo y venga a pulseritas de hilo, bueno le regalamos tantas que deshizo las pulseras y se montó una mercería, bueno de hecho creo que aun tiene género por vender.
Creo que la mercería se llama “Mercería los Cansinos” o algo así.
Pero bueno las pulseritas tenían muchos significados. Si te la daban amarilla significaba fortuna, o sea que deseas a una niña de doce años que cobre mucho. A una niña que su mayor trabajo a sido un collar de macarrones pintados para su madre.
Luego estaba la azul, que era la de la amistad. Esta la dabas al típico amigo feo que nadie le regalaba ninguna y por compasión te gastabas tú las 25 pesetas. Yo me la tuve que comprar yo mismo.
También estaba la verde, la de la suerte. Esta era la que le dabas cuando no sabias muy bien que regalarle o te la comprabas tu mismo para completar la colección de colores.
Y finalmente la top ventas, la roja, el amor. Esta vendría a ser como ahora una pulsera de plata con piedras preciosas, pero adaptada al presupuesto de un niño.
Y es que esto de los colores de las pulseras era como aquella mierda de juego que nunca supe como coño se fabricaba, si, aquel que lo hacían sobre todo las chicas con una hoja de papel que doblaban en mil partes, lo pintaban con colores, escribían algo debajo de los colores y entonces metían los dedos de las dos manos por debajo, se te acercaban y te pedían un número. Se lo decías y empezaban a mover el papelito ese como si fuera la boca de un águila imperial y luego te pedían que eligieras un color:

- El azul.
- Piensa en la chica que te gusta.
- Ya.

Entonces abrían el papelito y te leían lo escrito:

- No te quiere, está enamorada de otro.

Y la muy hija de puta de la niña, se iba sonriente con las manos metidas debajo de los papeles a buscar a otro chaval al que amargarle el curso y crearle un trauma. Que yo la veía alejarse con las manos así metidas en los papelitos y pensaba:

- No te pisaras un cordón ahora y al no poder sacar las manos te reventaras esa boquita en el asfalto, cabrona.

Porque los colores de joven eran muy peligrosos. Recordemos el mito de las “Bombers” la chaqueta de moda en los 90, esa chaqueta que ya la llevaba McGiver, pero no le hacíamos ni puto caso hasta que la pusieron de moda la gente chunga del barrio y que decían que si veías a alguien con ella al revés, con el forro naranja hacía fuera, significaba que iba buscado pelea. Para mi significaba que era o tonto, daltónico o fan de Ágata Ruiz de la Prada, pero no, pro lo visto significaba que era un tipo peligroso.

Pero volvamos a los métodos de ligar de los feos que son más interesantes que estos descerebrados.
Otro de los métodos de ligue para los feos más complicados y más caro eran los peluches. Pero no por el precio de los peluches no, si no porque los peluches que intentábamos regalar eran los que había en esas maquinitas que tiene una pinza arriba y tú la mueves, pulsas el botón la pinza baja, se cierra y sube hacía arriba sin nada.
Pero cuando conseguías uno…madre mía, era como si hubieras buceado a pulmón a 25 metros de profundidad y encontrado una ostra con perla y todo.
Madre mía lo importante que te sentías si sacabas un peluche de esa maquina para regalar a la chica que te gustaba.
Que luego el peluche no se parecía al original nada más que en el color pero eso te daba igual. Yo una vez saqué un Piolín y supe que era el Piolín porque me lo dijo un amigo y me lo confirmó su novia, yo estaba convencido de que había sacado un limón de peluche con ojos.
Pero era bonito pasar el rato en la maquina intentado sacar un peluche para dárselo a esa chica que te gustaba y verla sonreír.
Bueno sonreír en algunos casos, porque mi amigo Julio, el cabrón era un fiera con esas maquinitas, no me preguntéis como pero el cabrón sacaba algo siempre que echaba una moneda. Pues Julio empezó a sacarle peluches a su chica y pasaba tanto rato en la maquinita que al final la chica se casó, tubo dos hijos y el seguía sacándole peluches. Estaba tan cegado que le daba igual, la cuestión era sacar peluches.

- Para sus críos que les harán ilusión.

Decía el tío idiota. Y es que esas maquinitas enganchaban, eran muy adictivas. Y todo por hacer regalitos a las chicas que nos gustaban. Con lo fácil que ligan ahora los críos, que tiene 12 añitos y los ves comiéndose la boca con un ansia y una pasión que no la conocí yo hasta bien pasaditos los 20 y más de seis meses de relación estable. Pero ahora no, ahora para ligar lo tiene facilísimo. La semana pasada estaba en un parque paseando el perro de mi prima y escuche a un niño de doce años que le decía a una niña.

- Oye pava ¿tu tienes ya la regla o podemos follar a pelo?

Madre mía yo a su edad lo mas sexual que había echo era tocarle el culo a una niña de mi calle y hartarme a correr para que no me cruzara la cara de un bofetón.
Porque ese era un juego al que hemos jugado todos. Los chicos dábamos una palmadita en el culo de una chica, salíamos a correr y si nos pillaban nos daban un galletón y ala, a empezar de nuevo.
Que si lo miras ahora, como juego es una verdadera mierda, pero en su momento era divertidísimo, como tantos otros que jugábamos y se están perdiendo.
¿Quien no recuerda el 1 2 3 pica la pared?
El juego consistía en que uno se ponía de cara a una pared y los demás detrás aunos cuantos metros de distancia. Entonces el de la pared decía eso de “1 2 3 pica la pared” dando palmadas en la pared y se giraba, los otros mientras el estaba de espaldas iban acercándose y poniendo posturitas y cuando se giraba tenían que quedarse inmóviles como una estatua. Y si el que daba en la pared veía que alguien se movía lo eliminaba y listo.
Bueno si vais a la Rambla de Barcelona hay un montón de tíos ya mayores jugando, pero juegan por dinero que ya no mola tanto.
Pero había un juego de niñas que a mi me fascinaba, no quería jugar no, pero aún hoy no encuentro la explicación lógica a ese juego, La Goma.
La goma es un juego donde dos niñas se colocan una goma elástica a la altura de sus rodillas una frente a la otra y cantan una canción mientras otra baila enredándose la goma entre sus piernas.
Parece fácil, pero no. Es increíble como pueden meter los pies entre la goma cantando eso de:

Debajo de un puente hay una serpiente, con ojos de cristal….

Lo raro no es donde coño hay serpientes con esos ojos no, lo raro es como coño hacían para enredarse la goma en una pierna, saltar por encima de ella con gracia, estilo y sin que se viera nada debajo de la falda, seguir con el otro lado de la goma enredándosela en la otra pierna y de repente, cuando acaba la canción, dar un saltito garboso y que la goma se les soltara de los pies y volviera a su estado natural como si nada.
Bueno he de decir que yo una vez lo intente por aquello de ser interesante para una niña que me gustaba pero el resultado no fue bien bien el deseado.
La canción vale, la pillé enseguida ya que no es muy complicada, lo de enredarme las piernas en la goma genial, oye unos enredos en las piernas, que yo miraba a las chicas las veía una cara de alucinadas y pensaba:

- ¿Qué, alucinadas no? Si es que cuando yo me pongo a liar algo…

Pero llegó el momento del saltito y que todo volviera a la normalidad. Y entendí porque las niñas tenían esa cara de alucinadas. Ahí algo pasó… tuvo que haber un fallo en la goma o algo, porque el resultado de mi saltito para deshacerme de la goma enredada en mis piernas fue el siguiente:
Dos rodillas peladas, una fractura de muñeca, un hombro dislocado y los labios como Esther Cañadas durante dos semanas.
Eso sin contar que claro las niñas ya no me dejaban acercarme a la goma ni tan solo para aguantarla.

Y todo esto lo hacemos los tíos por agradar a las chicas. Si, somos así de idiotas, somos capaces de abrirnos la cabeza con tal que la chica que nos guste se fije en nosotros.
Y creedme en mi se fijó.
Bueno, mi amigo Dani con tal de que se fijara una chica en él y para estar cerca de ella, aprendió incluso a jugar a las palmitas.
Las palmitas es un juego...bueno un juego o un arte marcial, aún hoy no se diferenciarlo. Pues es un “juego” que consiste en que se ponen dos chicas una frente a la otra y todo empieza con una canción, mueven las manos como cuando vas a un baño publico te lavas las manos y el chisme del aire no funciona y las secas al aire. Entonces de repente dan dos palmadas y empiezan a chocar las manos una con la otra pero a una velocidad de vértigo. Palmadas de frente, por arriba, por abajo, de lado, vamos una virguería. Y todo esto acompañado de la famosa canción:

En la calle lle veinticuatro tro, ha habido do un asesinato to, una vieja ja, ha matado do a un gato to con la punta ta del zapato to. Pobre vieja ja, pobre gato to, pobre punta ta del zapato to.

Pero lo mas extraño no es nuevamente la letra de la canción, que esta si tiene miga eh. Vamos a ver, para empezar ¿que pueblo de España tiene una calle llamada 24? Porque en Estados Unidos si, pero aquí no aquí a las calles les ponemos nombres de gente muerta, no números. Y luego está la vieja, ¿Qué coño de fuerza tenía esa vieja para cargarse a un gato de una sola patada? ¿Quién era esa vieja, la abuela de Hulk? Pero esto no es lo mas extraño, lo mas extraño es como se lo montaban las niñas para mover las manos ahí como Bruce Lee, a toda velocidad y no darse una bofetada la una a la otra.
Porque mi amigo Dani un día se propuso enseñarme y acabamos los dos con los ojos morados, una brecha en la ceja y yo de nuevo con los labios como Esther Cañadas.
Si, no se que tiene mi boca que besos no, pero golpes…oye los atrae todos, mira tengo esa suerte.

Así que antes de que me lleve otro golpe os mando un beso con ellos a todas mis fans y un abrazo a los tíos. Y no dejemos que estas anécdotas se conviertan en recuerdos, enseñemos a los niños a jugar de esta manera tan simple pero eficaz que nosotros teníamos.
Hasta pronto a todos/as.

4 de abril de 2007

Yo, un vago con chispa.

Hola amigos, fans, lectores ocasionales y gente en paro que no tenéis nada mejor que hacer que leer tonterías.
Hoy a petición de mi fan más incondicional, o sea yo mismo, me gustaría escribir sobre mí. Que los que leéis mis cosillas y os preguntáis “¿De donde sacará este desequilibrado estas cosas?” Pues me conozcáis un poco y veáis por vosotros mismos que con la vida que he llevado es normal que esté así.

Para empezar me gustaría que supierais que no me llamo Roberman, que mi nombre verdadero es Roberto. Se que es increíble, pero es así. Mi padre por lo visto, cuando yo era un bebé me miró y le preguntó a mi madre que nombre me ponían.
Mi madre que es una sentimental dijo, José Manuel, por mis abuelos. Pero mi padre que es un tío original dijo:

- No, nombres de familiares no, tenemos que pensar algo mejor.

Entonces entró la enfermera y preguntó si ya tenían nombre y mi padre sin pensar, que es algo que se le da bien, soltó el primero que le vino a la cabeza, Roberto.
Menos mal que se le pasó ese y no Ataulfo o Braulio o algo así. Y así ya veis como empezó mi vida, con un puntazo de mi padre.

Después el pequeño Robertito fue creciendo y fui hasta un niño guapo. Y puse fui si, cosas que pasan. Todos conocéis la fábula del patito feo, ¿verdad? Pues la mía fue al revés. No quiero más comentarios sobre el tema.

Bueno vamos a saltarnos la época de estudiante que ya he comentado en algún otro monólogo y vayamos a la época en la que decidí que estudiar no estaba hecho para mí. Bueno yo eso lo tenía ya claro a los cinco años, pero mi madre se esforzaba en que estudiara y me hiciera un hombre de provecho. Yo prefería hacer el vago y ser un hombre aprovechado. Concretamente aprovechado de mis padres.

Pero bueno ya hubo un día en que iba mas a jugar al futbolín que a clase y decidí dejarlo. Entonces mi padre se sentó conmigo y me dijo que si dejaba de estudiar me tenía que poner a trabajar. Yo lo entendí perfectamente.
Total que seguí “estudiando” un par de años más hasta que ya cantaba demasiado y tuve que dejarlo.
Y como yo sabía que yo tenía un don, un talento especial para hacer el payaso y pensar estupideces, pues me busqué un trabajo distinto. Algo que no todo el mundo pudiera hacer, algo para lo que hiciera falta mi talento y rapidez mental.
Entré a trabajar en el cine, en una productora. Por no dar el nombre la llamaremos X que le va muy bien además porque era de ese cine, de cine X.
El cine para solteros que algunos casados ven cuando su mujer tiene jaqueca, o la regla, o ha tenido un mal día, o siente que esa noche es mejor hablar de cómo va su relación… en resumen fin de semana si, fin de semana también.

Pues bueno yo entré a trabajar en la productora y mi misión era la de ponerle títulos a las películas que importaban del extranjero. Míos son títulos famosos como Semental querido Watson; Si yo no soy Curro Jiménez ¿Por qué tengo este trabuco?; La guarra de las galaxias; Las monjitas de santa María, mas viciosas cada día; etc.…

Y el trabajo me gustaba, bueno de hecho me gustaba tanto, que hacía horas extras sin cobrar y hasta me llevaba trabajo a casa. Me gustaba tanto que me animé y escribí el guión para una peli porno. Más de doscientas hojas de mi puño y letra.
Pero me lo rechazaron, me dijeron que los guiones ellos los escriben en post-it. Por lo visto los actores solo han de memorizar frases como: Si, si mas, mas; así cómetela toda.
Y si la película esta más cuidada y les dan texto, como máximo han de memorizar: Hola soy el Jardinero.
Bueno el jardinero, el fontanero, el butanero. Cualquier profesión que acabe en “ero” les vale.
Y ellas no necesitan ni el post-it. Ellas con usar las vocales ya tienen su guión. Para empezar, empiezan repitiendo la A. Cuando el tío acelera, siguen con la O. Y si el tío la mete por donde no debe usan la E.
Pero bueno para meterla por donde no deben en una peli prono supongo que será que se la intenta enchufar por la oreja o algo así.
Pero en resumen, que el trabajo me encantaba y además no estaba mal pagado, pero al final tuve que dejar de trabar por preinscripción médica. Me dijeron que si seguía así podía perder la movilidad del brazo derecho.
Pero no penséis mal eh, lo que pasa que yo no tenía medios y claro escribía todo a lápiz y si no me gustaba, por ahorrar en hojas lo borraba con las famosas gomas Milán. Y claro de tanto movimiento de escribir y borrar, escribir y borrar, pues estuve apunto de perder la movilidad por lesiones internas en los tendones o no se que, en serio. Si no mirad a Cervantes, el manco de Lepanto.
Cervantes dicen que resultó herido en la batalla de Lepanto y por eso perdió la movilidad del brazo izquierdo pero no, que va. Lo que pasó de verdad fue que en aquella época los soldados no eran precisamente tipos muy cultos, pero tenían novias y le escribían cartas de amor para que no se olvidaran de ellos y se las ventilara algún otro maromo del pueblo. Ellos intentaban escribirles cosas bonitas, poemas de amor. Pero claro los poemas eran del estilo de:

Cuando vuelva a casa zagala,
Ves remángate los bisillos
Que traigo los huevos llenos
De líquido de hacer chiquillos.

Esto es digamos…poco romántico, sincero si, realista también, pero romántico pues no. Y ellas pues preferían cosas más románticas. Entonces un día se enteraron que Cervantes era escritor y sabía poner cosas bonitas y con buena letra, y empezaron ahí a azuzarle.
Que si Miguelito escríbeme una cartita para la novia, que si Miguelito escríbeme un poemilla. Y claro eran tantos y pidiéndole todo el día que escribiera cartas, poemas, y cosas que claro al pobre le dio un chungo en el brazo y se le quedó inmóvil.
Claro luego a ver como vuelves tu de la guerra y cuentas a los colegas y a tu churri que te has quedado tullido de escribir con pluma. Eso sería un trauma. Tú imagínate que vuelves con los compañeros y tu novia allí esperándote en el cuartel y llega uno sin oreja y le pregunta su novia que le ha pasado y él:

- Verás cariño, había un malo malote malísimo que me estaba apuntando a la cabeza y yo le dije, “dispara si tienes huevos” y el muy cabrón lo hizo. Entonces yo me doblé así para atrás, como en una película que harán dentro de muchos años llena de tíos con chaquetas negras que vuelan y tal. Total que esquivé la bala. Bueno del todo no, salvé la vida, pero la oreja me la arrancó de cuajo. Eso si, después me levanté y le metí una ostia que le puse las dos orejas rojas.

Otro llega sin pierna y la novia le pregunta lo mismo, ¿Qué le ha pasado?:

- Nada mi amor, estábamos avanzando entre las tropas enemigas y de repente vi que un cañón apuntaba directamente a un grupo de mis compañeros que estaban distraídos. Entonces yo, en un arrebato de valentía por salvar a mis compañeros salí corriendo, salté de frente y metí la pierna en el cañón del cañón, valga la redundancia. Entonces dispararon el cañón y mi pierna frenó la bala que explotó en la cara del malo malísimo malote y lo mató.

Y ahora llega Miguelito allí con el brazo en cabestrillo y la novia:

- ¿Mi amor que te ha pasado a ti, te han pegado un tiro en el hombro también mientras salvabas a tus compañeros?
- No.
- Entonces te han atravesado con una bayoneta mientras le arrebatabas el arma al malo malísimo malote.
- Tampoco.
- Vale, vale, no me lo digas. Han tirado una bomba que te cagas de grande y te has protegido con el brazo la cara y eso te lo ha dejado inservible.
- Pues…. Tampoco cariño.
- ¿Entonces que muchacho?
- La pluma, de escribir a pluma.
- ¿La pluma, la pluma? La pluma la que siempre me dijo mi padre que tenías. Madre mía en que mala hora me fui a fijar yo en ti. Si ya me lo decía mi padre, “Que ese escribe demasiado, que ese tiene algo de rarito”. Pero yo no le hice caso, no.

Imaginaos el panorama del pobre Miguelito, perdón de Don Miguel de Cervantes. Claro viendo semejante panorama, Cervantes se fue a hablar con el capitán, al que le había escrito cartas para su mujer y todas las amantes y él le dijo:

- Nada Miguelito, tu tranquilo. Aquí digo yo que te han pegado un cañonazo o un tiro, o un bayonetazo en el brazo y vuelves a casa como un héroe machote, tú tranquilo.

Y de ahí lo de el manco de Lepanto, una mentira del ejercito, como las armas de destrucción masiva. Así que yo, sabiendo la verdad, no me iba a arriesgar a ser el manco de Mollet. Más que nada porque teniendo tanto porno en casa si me quedaba inservible la mano derecha las pajas nunca volverían a ser las de antes.

Así que nada, me quedé sin trabajo. Pero yo soy un tío con recursos, un tipo que no se rinde fácilmente y que sabía que encontraría un trabajo a la altura de mi capacidad mental.
Así que cogí un periódico y busque en la sección de empleo. Que es una sección que os recomiendo a todos tanto si buscáis trabajo, como si buscáis echaros unas risas. Si porque ves las condiciones que dan y el sueldo y te partes, o si no mejor aun. Leed el anuncio de trabaje desde casa y gane mas de dos mil euros mensuales. Si claro dos mil euros por estar en casa, jejeje si hombre si y Michael Jackson es blanco natural.
Pero bueno a lo que vamos, que estaba mirando anuncios de trabajo y encontré uno que hablaba de un casting para una peli. Y eso me pareció interesante, total un actor ¿cuantas pelis rueda al año? Una, como mucho dos y gana un pastón. Ya está, es el trabajo idóneo para mí. Así que me animé y me presenté al casting.
Para los que no sepáis lo que es un casting os diré que es ponerte delante de una cámara, hacer un poco el idiota y esperar a que te digan que te quites de delante. Eso estaba chupado para mi, es lo que hago yo en todas las bodas pero sin ir borracho perdido.
Total que me presente al casting. Me hicieron subir al escenario, presentarme y entonces me dijeron que me sentara en una silla que había allí y que imaginara que de repente delante de mí aparecía un tipo enorme con un cuchillo en alto y se dirigía hacia mí para apuñalarme.
Yo me motive, me creí el papel, quizás demasiado y empecé a actuar. Me senté tranquilamente y de repente hice como que veía al agresor. Puse cara de sorpresa, luego cara de terror, luego fingí alguna lagrima y de repente me levanté, agarré la silla por el respaldo y comencé a golpear con ella al supuesto agresor. Porque ojo, actor si, pero cobarde no.
Pues estaba ahí, liándome a sillazos con el asesino imaginario y claro me cegué. Bueno me cegué tanto que daba uso sillazos al aire brutales, con la mala suerte de que claro, como la silla no golpeaba en nadie, tenía que frenar yo la velocidad que cogía y en uno de los golpes, la silla se me escapó de las manos con la mala fortuna de que fue directa a la cara del director. Y para más mala suerte aun con la pata directa a su ojo. Bueno no os quiero contar como le dejé el ojo al pobre. Ahora me parece que es famoso, creo recordar que se llama Fernando Trueba o algo así.

Así que nada, me quedé también sin el trabajo de actor que tan bueno me parecía. Entonces decepcionado y corriendo para evitar que me denunciaran por el sillazo, me fui a casa de mi amigo Ricardo y le conté que no encontraba un trabajo a mi altura. Él me dijo que se sentía igual, que el tenía un don para la poesía y estaba arto de trabajar sin expresar su don. Bueno lo que él llama poesía, los demás mortales lo llamamos simplemente rimas, pero el chaval tenía tanta ilusión que no sería yo quien le discutiera eso.
Total que con su don y el mío creímos que lo mejor sería montarnos una agencia de publicidad, creativos que se hacen llamar. Pero para eso necesitaríamos pasta, así que nos pusimos a currar en un bar.
Al principio bien, no pagaban mal del todo, comíamos de gratis, así que no iba mal. Pero el cabronazo de Ricardo le dio por practicar su “poesía” con los clientes para, según él, no perder el don y trabajarlo a diario y eso fue mas un problema que otra cosa. Al principio bien, los clientes se lo tomaban a broma. Si le pedían una caña.

- Una caña bien tirada, que beberla es una gozada.

Si le pedían el menú del día.

- Un menú del día para usted, que incluye el postre y el café.

Pero un día en el bar hubo una reunión de la parroquia de al lado y se reunieron allí todas las beatas mas devotas. Y con la mala suerte de que una tenía que beber agua baja en sodio por su salud y no pidió otra marca que Bezoya…
Madre mía la que se lió allí por la rima de Ricardo, él no paraba de gritar:

- ¡Hubiera pedido otra marca, Bezoya no tenía otra rima señora, no tenía otra rima!

Teníais que haber visto las beatas, madre mía, una sacó un rosario y lo movía como Bruce Lee los nunchacus. Bueno se lió un cipote allí que me parece que Ricardo acabó hasta en la cárcel.
No lo se a ciencia cierta porque cuando yo vi que ya entraban en le bar los antidisturbios salí de allí corriendo. Pero creo que está en la cárcel, porque me llegó al tiempo una carta con una de sus rimas, me decía que lo de la rima no lo pudo evitar y se despedía con una poesía de las suyas que fue lo que me dio la pista de que estaba preso. Decía así:

Ahora para despedirme te dedico una última poesía.

Paso el día mirando barrotes
Y las noches esquivando cipotes

Es que claro, Ricardo como todo buen poeta tiene carita de niño, es barbilampiño, cuerpecito fino... y eso pro lo visto en prisión es todo un caramelito.
Bueno la poesía continuaba, pero todo rimaba con cipotes, rabos, culo. Y yo en la vida intima de mis amigos no me meto, así que ni la leí, si él es feliz es lo que me importa. Que siempre decía que nuestra sociedad es muy poco afectuosa, allí le van a dar afecto en barra seguro.

Así que la idea de la agencia de publicidad también se fue al traste, pero bueno la vida sigue y yo tenía que encontrar un trabajo digno a mis capacidades, así que me puse a buscar de nuevo. Mi padre un día se sentó conmigo y me dijo:

- Hijo mío, ¿Por qué no buscas un trabajo normal, te buscas una chica guapa y que te quiera y sientas cabeza?

Bueno yo me pasé tres minutos partiéndome de risa y eso le sirvió para entender que eso no iba demasiado conmigo, así que me dijo que ya me espabilaría el día de mañana.
Y es lo que estoy haciendo, espabilándome, escribiendo estas tonterías a ver si algún guionista famoso, director o productor de televisión, cine, radio o lo que sea me lee, le gusta y me paga un dineral por seguir siendo un tarado.
Así que nada, seguiré escribiendo gratis hasta que alguien me contrate.

Gracias y hasta el próximo monólogo.

P.D.: Por favor molestar a la Presi de mi club de fans, apuntaros y a ver si es tan fan como dice y os hace unos carnets plastificados y todo, jejejejejejeje.