Cosas que corretean por mi cabeza y quiero compartir

1 de marzo de 2007

La música, sus rarezas y otras mierdas.

Hola, ante todo un saludo a mis fans, que ya son tres. Mi madre, mi abuela y una loca que dice que es la presidenta de mi club de fans y que aun ni me ha enviado una carta con bello púbico ni me a acosado sexualmente por la calle, ni nada, con fans así no se si llegaré muy lejos, jejejeje. Es broma Presi ya lo sabes.

Bueno dicha la tontada vamos al tema que me inquieta hoy, la música.
La música es para muchos esa compañera invisible que nos acompaña en los momentos más bellos de la vida, pues no, la música es una mierda.
Si es una mierda porque hoy en día graba discos hasta el más tonto del barrio, ahí está el ejemplo de Jesulín de Ubrique.
Vamos a ver ¿Qué le vieron a este muchacho?
Cantar bien digamos que no era su fuerte, vocalizar con claridad tampoco, guapo lo que se dice guapo pues…como que no ¿Qué coño le vieron?
Pero yo como soy un tipo raro, o tarado de cojones, lo que prefiráis llamarme, me fijo en otras cosas.
Yo me imagino que para grabar un disco tiene que haber alguien que ponga la pasta, un productor, pues imaginaos la situación.
Está un tío viendo la tele y de pronto ve al Jesulín hablando con su famosa verborrea de si le tiran bragas o no y este tío dice:

- ¡Ya está!, voy a gastarme la pasta para que este chico grabe un disco y por mis cojones que lo hago disco de oro.

Madre mía lo que daría yo por ver la cartera de clientes de este tío. Eso ha de ser una joyita. Me imagino que este buen hombre cuando empezó Operación Triunfo vio el primer programa y dijo:

- ¡Ostia puta!, este Juan Camus es cojonudo, tengo que grabarle un disco y por mis cojones que lo hago disco de oro.

Para lo que no os acordéis de Juan Camus, que si no sois un fricazo como yo es muy normal, os diré que Juan Camus fue el único concursante de Operación Triunfo primera edición que salió del programa sin disco. Vamos yo creo que grabó disco hasta el presentador y seguro que lo tituló “Claro que si guapísima”, pero el pobre Juan…

Y es que ahora para ser músico no tienes que tener buena voz, ni componer grandes letras o grandes melodías no, ahora para ser cantante, solo necesitas estar bueno, o que las niñas de quince añitos digan que estas bueno.
Si no como se explica el disco que grabó Jesús Vázquez.
¿Alguien lo recuerda? Yo como fricazo que soy si me acuerdo: A dos milímetros escasos de tu boca.
Que chorro de voz madre mía, podría hacer doce conciertos en una tarde y tranquilo eh, no iba a quedarse afónico el muchacho no.

Pero luego hay también otros personajes que ni son guapos, ni son simpáticos, ni son nada de nada y que han grabado discos. Estilo Tamara la “patética”, Leonardo Dantés, etc.…
Pero como no quisiera cagarme en la madre que parió a estos personajes, a los que les hacían caso, a los que les llevaban a los programas casposos y a la maldita madre que los parió a todos, pues me callo. Aunque creo que se intuye un poco que mucha simpatía no me hacen ¿no?

Pero volvamos al tema música que me pierdo. Yo tengo una pregunta que me corre de neurona en neurona. Vamos a ver, ¿donde han quedado los grandes clásicos de la música?
Ese “Giorgi Dan” o como se escriba el nombre de este crack.
Este tío guapo no es, cantar bien pues…. tampoco, las letras geniales lo que se dice geniales no son y variadas pues tampoco, pero tenía un secreto, música pegadiza, coreografía simple y repetitiva y letras fáciles de aprender.

Yo me lo imagino sentado en alguna terraza de verano, porque este tío es como los osos, cuando llega el invierno se mete en una cueva e inverna, si no que alguien me diga que lo ha visto en alguna gala de invierno. No porque está invernando.
Pues yo me imagino al señor Dan en una terracita sentado y de repente pasa un negrazo cubano en bañador, con más paquete que un estanco, se acerca a su negra y le dice eso de “Hola Mami” y el paquete se mueve extrañamente, como saludando el también.
Entonces el señor Dan que esta en todo, se pregunta:

- ¿Será natural todo eso que tiene ahí el negro? Debería acercarme a su chica y preguntarle si lo que tiene entre las piernas es real o que es lo que tiene, porque si me acerco al negro y me da con el en la frente me descoyunta, pero claro no se como se llama su chica y el la llama mami.

Y de repente, del mas allá le vino la inspiración, pillo una servilleta de papel y escribió eso de “Mami que será lo que tiene el negro”. Y se dijo a si mismo:

- De aquí sale una canción cojonuda, solo me falta el resto de la letra…va que coño de letra, yo repito esto mil veces en dos minutos pongo dos mulatas a moverse detrás de mi y un ritmo pegadizo y saco de aquí una canción que se caga la perra.

Pero esto no es lo mejor no, lo mejor es que hubo un productor que escuchó la canción…bueno canción… el estribillo más bien, pues escuchó el estribillo y apostó por él.
Y es que la música al igual que la vida está llena de misterios.
Por ejemplo, como se explica que al sonar “pajaritos por aquí, pajaritos por allá”, todos sepamos la coreografía. Porque la canción es vieja de cojones, pero todos sabemos lo que hacer cuando suena, es más, ponemos carita de tontitos y movemos el culito con una energía y unas ganas….
Pero este no es el único ejemplo, ¿Qué me decís del famoso “Aserejé”?
A todos nos parece una canción pésima, pero no solo nos sabemos la coreografía si no que la cantamos y eso que está escrita en un idioma que nadie conoce.
Pero en España somos especialistas en cantar en idiomas desconocidos para nosotros.
Por ejemplo en inglés. Los españolitos tenemos dos sistemas para cantar en inglés.
Uno es el cantar por fonética. O sea, cantamos tal como suena, nos importa una mierda el significado de las palabras, ni si la palabra es correcta. Nos da igual, como suena parecido nos vale.
Por ejemplo la mítica canción de Queen “We Will Rock You”, esta canción todos la cantamos con el método de la fonética estemos donde estemos.
Eso es así todos sabemos cantar la canción de “Cuin”, al menos el estribillo que dice así:

Güi guo Güi guo roquiu (palmada) roquiu.

Para el resto de la canción nos conformamos con llevar bien el ritmo de las palmadas y listos. Ya sabemos cantar una canción en inglés, ole nuestros huevos.
Pero hay canciones que el estribillo es algo mas complicado de pronunciar pero no podemos evitar cantarlo. Así que en esos casos usamos el método dos, el método Na na na na.
Este método se ve muy claramente en la también famosísima canción de los Beatles, perdón los “Bitels”, que a veces me olvido de mi nivelazo de inglés.
Pues el método Na na na na se ve muy claro en la canción Yellow Submarine o mejor dicho “Llelou Submarín”.
Todos tenemos en mente el ritmo de la canción, concretamente el estribillo ¿no?
Pues el estribillo es un poco largo hasta decir “Llelou Submarín” así que hasta llegar al punto álgido usamos nuestra técnica.

Na na na na na Llelou Submarín, Llelou Submarín, Llelou Submarín, na na na na na….

Pero lo mejor es nuestra actitud, mientras cantamos los na na na miramos como al infinito, perdemos la mirada como intentando recordar la letra de la canción de la cual no tenemos ni puta idea. Pero cuando llega el momento del Llelou Submarín, madre mía, ahí buscamos la mirada cómplice de alguien conocido para demostrar nuestro nivelazo de inglés.
Porque en España somos así, nos gusta todo tipo de música, pero la cantamos a nuestro estilo que mola más.
Claro ejemplo, Los Manolos. ¿Quién no recuerda la famosa Or mai lovin, nai no nai no na?
Esta canción estaba cantada a nuestro estilo, en inglés fonético pero con un arte que no se puede aguantar. Pero a ver ¿Quién sabría decirme quien escribió originalmente esta canción?
Vale, algún cultureta sabe que es de los “Bitels”, ¿pero quien la ha hecho más famosa en nuestro país?

Y es que aquí tenemos grandes artistas de los que todo el mundo renegamos, pero que en realidad nos sabemos sus canciones a la perfección.
El Fary, nadie en España tiene un disco de El Fary no… a nadie le gusta El Fary no…, pero si estamos en alguna fiesterita y nos ponen ese Torito Bravo….
Pues nos arrancamos con las palmas, los pies dando los taconazos de rigor y cantamos la canción de pe a pa. Porque de esta el estribillo nos lo sabemos de memoria, pero el resto de la canción basta con oír las primeras estrofas para seguirlo al dedillo.

Vale que la canción también es bastante predecible, pero hay muchas más canciones predecibles y nadie dice nada.
Por ejemplo las canciones en inglés. No hay canción en inglés que después de un “In my Mind” no lleve un “In my Heart” o un “In my Eyes”.
O detrás de un “Forever” no falta nunca un “Togethert”, y de esas nadie dice nada.
¿Por qué? Por que son en inglés y las cosas que se dicen en inglés parece que en España suenan mejor, si no al lorito.
Imaginaos que se os acercan un par de chavales y os dicen:

- Hola somos un grupo nuevo.
- Anda mira que bien, que apañaos ¿Y como os llamáis?
- Pues somos… Los chicos de la tienda de animales.

¿Qué diríamos en España si nos dicen ese nombre? Pues está claro.

- Ala hijos míos, vais a vender por lo menos doce discos y eso si los distribuís vosotros mismos por las gasolineras y avisáis a la familia para que lo compren.

Pero si nos dicen:

- Somos Pet Shop Boys.
- Ostia que nombre más bueno, que pegadizo, que gancho.

Si porque somos así, en inglés todo nos suena mucho mejor, como por ejemplo.
Back Street Boys. Los chicos de la calle de atrás.
En España con este nombre como mucho montas un prostíbulo gay o un musical ambientado en un prostíbulo gay, ya está. Pero como está en inglés pues mola.
Otros que tal, Take That, de donde salió Robbie Williams, en castellano Coge Esto. Aquí en España esa frase solo se usa entre hombres y se acompaña con un tironcillo de paquete simpático. Así que imaginaos entrar en una compañía de discos y decirles:

- Hola, somos…Coge Esto.

Te corren a hostias por todo el edificio. Pero esperaos que esto sigue. New Kidds on the Block, Los chicos nuevos del bloque. No me jodas que este no podría ser el nombre para otro prostíbulo gay que haga la competencia a Los Chicos de la Calle de Atrás.

O los Red Hot Chilli Peppers ¿Qué os parece el nombre, mola no? Guindillas Rojas Calientes. En castellano suena a la típica banda de peludos de barrio que aporrean la batería, hacen ruido con la guitarra eléctrica, escupen al público porque eso mola y cantan canciones donde no faltan las palabras Satán, Puta, Mierda de sociedad, Señores del Averno y otras mierdas así. Y en cambio no, como lo dicen en inglés mira la fama que tienen los puñeteros.

De hecho ha habido algún cantante español avispado, que se ha dado cuenta que cuando en España alguien canta en inglés es como si fuera mejor músico y lo ha aprovechado. Raphael, este ya de entrada empieza por su nombre. A ver alma de cántaro, si te llamas Rafael ¿a que coño viene esa PH en el nombre? ¿Y total para que? Para acabar cantando cada navidad en la alguna gala de la tele para abuelotes el Ropo pon pom. Pero Raphael no es tonto, no, él se dio cuenta de que con su nombre no era suficiente se lanzó a cantar en inglés, que como todos sabemos te da como mas caché.
Madre mía no os perdáis por favor la versión que hizo de la canción Acuario, que era originalmente parte de un musical de los sesenta llamado Hair.

Pero si os gustan las versiones en inglés cantadas por cantantes españoles, que por decirlo fino, no dominan con soltura el idioma de Shakespeare, vamos que de inglés ni puta idea, que se apuntaron a Opening pero no llegaron ni a ir a una clase.
Pues si os gusta estas fricadas como a mi, os aconsejo que busquéis la canción In the Ghetto de Elvis, pero versionada por El Príncipe Gitano, de verdad que no tiene desperdicio, ante tanto arte no puedo hacer comentarios, por favor buscadla en esas paginas de descargas que nadie usamos porque estamos en contra de la piratería (esto es ironía, por si no se nota). No os arrepentiréis en serio.

Así que ya sabéis os dejo estos deberes y cuando a partir de hoy estéis escuchando música, analizadla y veris como vosotros también os podéis volver unos frikis como yo, jejejeje.

Gracias y hasta pronto.