Autodefensas naturales y cosas absurdas.
Hola me llamo Roberto y soy guapo.
Esto es algo que no se ve a simple vista porque yo me empeño en disimularlo para parecer más normal, más mundano, más…como vosotros.
Y es que esto de ser guapo no creáis que es fácil, no. Yo antes tenía un vientre plano lleno de abdominales, el pecho duro y marcado, los bíceps perfectos, la cara tersa y de proporciones perfectas. Vamos lo que cuando éramos pequeños llamábamos un mariquita.
Si porque de pequeños todo el que nos hiciera sombra ante las niñas de nuestra clase era eso, un mariquita. Yo recuerdo que en mi clase estaban todas locas por George Michael, y claro yo para que no me hiciera sombra ¿Cómo podía defenderme ante aquella belleza estilo macarra?
Porque barba no tenía aun, las gafas esas tan molonas eran carísimas y ¿a ver como convencía yo a mi madre de que me dejara ponerme un pendiente en forma de cruz?
Pues está claro, diciendo que era mariquita.
Luego se puso de moda Jesús Vázquez con su canción, “A dos milímetros escasos de tu boca” ¿Os acordáis? Que temazo, que armonía, que chorro de voz… por eso presentó Operación Triunfo, porque él es un referente en la música pop (escribiendo no se como poner voz irónica, pero haceos una idea).
Pues bueno eso, se puso de moda Jesús Vázquez y Sonia, la chica que me tenía loquito en EGB resulta que era fan y decía que estaba enamorada de él.
Y con mi cara de niño bueno e ingenuo, que es lo mismo que tener cara de pardillo, pero dicho finamente, ¿Cómo podía yo eliminar a un contrincante tan difícil? Pues está claro diciendo de nuevo que era mariquita.
Mas adelante otras se volvieron locas por “Gari Barlou” o como se escriba, el cantante de los Take That, pues nada a decirle marica también, para que se interesan más por mi que era todo un semental a mis once añitos
Que ahora que lo pienso, ¿seré vidente? Porque he acerté tres de tres.
Pero no, no era vidente, el llamar marica a cualquier tío que nos supere en belleza exterior es un acto reflejo de auto defensa que tenemos los tíos. Es como cuando un hombre le comenta a su pareja. “Oye tu amiga Sara está muy bien ahora, ha perdido unos kilos y esta muy guapa”
¿Cual es el acto reflejo de su mujer? Pues como nosotros hacerla parecer menos, pero claro no la van a llamar lesbiana, no porque sea mentir, si no porque a nosotros si esta buena y además nos dicen que es lesbiana, pues disparamos mas la imaginación. Son las consecuencias que pagamos los chicos por ver un exceso de cine porno.
Las chicas para defenderos de una rival más bella nos decís cosas estilo:
- Si claro porque la ves vestida y se pone fajas y va apretada, si la vieras cuando se quita la faja y el sostén cambiarías de opinión, que ves una falda y te pones tonto.
Vamos a ver, si veo como tu amiga, que está buena, porque aunque le joda reconocerlo a tu pareja siempre tiene alguna amiga que está buena. Pues si veo como esa amiga se quita la ropa la única opinión que podría cambiar en mi es la de no mirar a tus amigas con mirada lasciva.
Pero bueno son esos mecanismos absurdos que tiene el cuerpo humano para defenderse de posibles rivales o agresiones externas. Como por ejemplo cuando llueve.
Vamos a ver, este es uno de los mecanismos mas idiotas que tenemos. Me explico: Salimos a la calle, está lloviendo y no tenemos paraguas, ¿Qué hacemos, subimos a casa a por un paraguas?
No que va, nos encogemos de hombros ¿Esto de que sirve, te vas a mojar menos? No, porque no me imagino las gotas cayendo y diciendo:
- Vamos chicas, todas a mojar a ese pringao que ha salido sin paraguas. Un momento chicas, retirada, retirada, cambien el rumbo. Repito, cambien el rumbo tiene los hombros encogidos, es inútil, repito cambien el rumbo hombros encogidos.
Pues no, te mojas igual pero encogemos los hombros, es absurdo si, pero lo hacemos todos.
Para demostrar otro acto reflejo del cuerpo humano bastante tonto os propongo que hagáis un experimento que hice yo. Iba caminando por la calle y cuando estaba cerca de un grupo de gente miré hacia arriba, agaché la cabeza y grité:
- ¡Cuidado se cae la fachada¡
Pues la gente en lugar de correr puso las manos encima de la cabeza. Vamos a ver, “Supermanes” ¿creéis que si se derrumba la fachada la vais a parar con las manos? Pues no, pero bueno hubo un tipo que no le hizo gracia mi experimento estrictamente científico y me demostró otro de lso reflejos idiotas de nuestro cuerpo.
Por cerrar los ojos un puñetazo no duele menos.
Pero bueno a mí un simple golpe no me va a frenar mi labor de investigación. Yo sigo observando los actos reflejos absurdos que tenemos. Sin ir mas lejos, el otro día fui a bajar la bolsa de la basura y nada mas poner el pie en el primer escalón me resbalé y caí rodando los 12 escalones, con la basura por encima.
Cuando frené en el descansillo contra la pared, la boca me sangraba, tenía un corte en la mano, un ojo amoratado… Pues aparece mi vecina Asunción y me pregunta:
- Roberto ¿Estás bien?
- Si claro señora Asunción, de puta madre. Yo suelo bajar las escaleras así, hace que bajar la basura sea más divertido, y por la sangre de la boca y de mi mano no se preocupe, es que me llevo muy bien con mis glóbulos rojos y a veces los saco a que les de el aire un rato y así charlamos.
¿Qué mierda de preguntas hacemos ante cosas evidentes?
El otro día mismo, voy pro la calle, se me acerca un chaval, me mira la muñeca, me ve el reloj y me pregunta.
- Perdone, ¿tiene hora?
- No, esto que estas mirando es una calcomanía, muchacho.
Claro que tengo hora. Pero es que con el tema preguntas reconozco que me pongo muy nervioso. A mí en el colegio siempre me decían que hay que hacer las preguntas correctamente. Y aplico esa norma a raja tabla.
El mismo día de la pregunta absurda de la hora, al rato se me acerca otro chaval y me hace otra pregunta.
- ¿Tienes hora?
- Si.
Se hizo un silencio tenso, el chaval esperaba algo mas que un si, pero yo me mantenía firme, total a su pregunta le había respondido ya.
Yo le miraba pensando “Vamos chaval haz la pregunta correctamente”. Y el me miraba pensando “Este tío es gilipollas”.
Total que el chaval se anima y me dice:
- ¿Y me podrías decir la hora?
- Claro, claro que podría muchacho. Llevo reloj, podría decírtela perfectamente.
Volvió a hacerse el silencio y el chaval me miró a los ojos, esperó y en vista del resultado se fue.
Pues que se joda, que haga bien las preguntas. Si es fácil.
- Hola ¿Qué hora es?
- Las doce y cinco.
- Gracias.
- De nada muchacho y sigue así, haciendo las preguntas correctamente que llegaras lejos.
Ya esta, es así de sencillo, aplicar la pregunta directamente es lo mejor. En la Discoteca.
- Hola guapa, ¿Cómo te llamas?
- Soraya
- Yo soy Roberto, encantado. Dime Soraya ¿follas en al primera cita?
- Si, pero contigo no.
- Vale, adiós.
Ole, todo sería más sencillo así, haciendo las preguntas adecuadas. Nos ahorraríamos tonterías y líos. Vale, no es romántico, ni es bonito, pero sincero a más no poder.
Pero bueno volvamos a los mecanismos absurdos e involuntarios que tenemos todos. La desconfianza. La desconfianza es un mecanismo de defensa que tenemos todos y que nos hace hacer muchas veces cosas ridículas.
El otro día, cojo una revista y leo:
La única parte del cuerpo humano imposible de chuparse uno mismo, aun siendo un contorsionista, es el codo.
La revista era sería, científica e incluso daba una explicación contundente, pues bueno, yo lo intenté. Tendríais que verme sacando la lengua al máximo, intentando acercar más el codo…. Bueno como ahora mismo estas intentando tu que me lees y si no lo estas haciendo ahora lo intentarás después. Otra cosa tonta del cuerpo, cuando estornudamos es imposible que mantengamos los ojos abiertos.
¿Eso para que sirve, para no poder apuntar bien donde van a parar la salivilla?
Que ojo es peligroso eso porque claro si tienes los ojos abiertos y ves que alguien se cruza puedes desviar la trayectoria en el último momento, pero como se cierran solos pues nada, a quien pilles cerca le pones un estucado.
Pero si nos ponemos a mirar cosas tontas y absurdas el cuerpo humano no es todo, no, ni mucho menos. El mundo está lleno de inventos absurdos.
Por ejemplo el otro día voy a una tienda de estas que abren 24 horas al día, 365 días al año y veo que tiene cerradura.
¿Para qué coño querrá la cerradura, que pasa que como abre los 365 días al año, el año que cae en bisiesto el día 366 si cierra?
Otro invento tonto a reventar, los guantes recortados, esos que te dejan los dedos al descubierto. Vamos a ver, si te pones guantes es porque tienes frío en los dedos, no conozco a nadie que se los ponga porque se le enfría la palma de la mano, si lo que se te queda congelado son los dedos.
Pues nada alguien invento eso y ala, a forrarse con la patente.
¿Y que me decís del matasuegras? Si eso es mentira, ni las mata ni nada, como mucho las asusta un poco y eso si las pillas de espaldas. Que lo comprobé yo en su día y no funciona.
Así que ahora os dejo pensando en todas las cosas absurdas que nos rodean y yo seguiré escribiendo mis cosas absurdas a ver si os gustan.
Hasta pronto.
Esto es algo que no se ve a simple vista porque yo me empeño en disimularlo para parecer más normal, más mundano, más…como vosotros.
Y es que esto de ser guapo no creáis que es fácil, no. Yo antes tenía un vientre plano lleno de abdominales, el pecho duro y marcado, los bíceps perfectos, la cara tersa y de proporciones perfectas. Vamos lo que cuando éramos pequeños llamábamos un mariquita.
Si porque de pequeños todo el que nos hiciera sombra ante las niñas de nuestra clase era eso, un mariquita. Yo recuerdo que en mi clase estaban todas locas por George Michael, y claro yo para que no me hiciera sombra ¿Cómo podía defenderme ante aquella belleza estilo macarra?
Porque barba no tenía aun, las gafas esas tan molonas eran carísimas y ¿a ver como convencía yo a mi madre de que me dejara ponerme un pendiente en forma de cruz?
Pues está claro, diciendo que era mariquita.
Luego se puso de moda Jesús Vázquez con su canción, “A dos milímetros escasos de tu boca” ¿Os acordáis? Que temazo, que armonía, que chorro de voz… por eso presentó Operación Triunfo, porque él es un referente en la música pop (escribiendo no se como poner voz irónica, pero haceos una idea).
Pues bueno eso, se puso de moda Jesús Vázquez y Sonia, la chica que me tenía loquito en EGB resulta que era fan y decía que estaba enamorada de él.
Y con mi cara de niño bueno e ingenuo, que es lo mismo que tener cara de pardillo, pero dicho finamente, ¿Cómo podía yo eliminar a un contrincante tan difícil? Pues está claro diciendo de nuevo que era mariquita.
Mas adelante otras se volvieron locas por “Gari Barlou” o como se escriba, el cantante de los Take That, pues nada a decirle marica también, para que se interesan más por mi que era todo un semental a mis once añitos
Que ahora que lo pienso, ¿seré vidente? Porque he acerté tres de tres.
Pero no, no era vidente, el llamar marica a cualquier tío que nos supere en belleza exterior es un acto reflejo de auto defensa que tenemos los tíos. Es como cuando un hombre le comenta a su pareja. “Oye tu amiga Sara está muy bien ahora, ha perdido unos kilos y esta muy guapa”
¿Cual es el acto reflejo de su mujer? Pues como nosotros hacerla parecer menos, pero claro no la van a llamar lesbiana, no porque sea mentir, si no porque a nosotros si esta buena y además nos dicen que es lesbiana, pues disparamos mas la imaginación. Son las consecuencias que pagamos los chicos por ver un exceso de cine porno.
Las chicas para defenderos de una rival más bella nos decís cosas estilo:
- Si claro porque la ves vestida y se pone fajas y va apretada, si la vieras cuando se quita la faja y el sostén cambiarías de opinión, que ves una falda y te pones tonto.
Vamos a ver, si veo como tu amiga, que está buena, porque aunque le joda reconocerlo a tu pareja siempre tiene alguna amiga que está buena. Pues si veo como esa amiga se quita la ropa la única opinión que podría cambiar en mi es la de no mirar a tus amigas con mirada lasciva.
Pero bueno son esos mecanismos absurdos que tiene el cuerpo humano para defenderse de posibles rivales o agresiones externas. Como por ejemplo cuando llueve.
Vamos a ver, este es uno de los mecanismos mas idiotas que tenemos. Me explico: Salimos a la calle, está lloviendo y no tenemos paraguas, ¿Qué hacemos, subimos a casa a por un paraguas?
No que va, nos encogemos de hombros ¿Esto de que sirve, te vas a mojar menos? No, porque no me imagino las gotas cayendo y diciendo:
- Vamos chicas, todas a mojar a ese pringao que ha salido sin paraguas. Un momento chicas, retirada, retirada, cambien el rumbo. Repito, cambien el rumbo tiene los hombros encogidos, es inútil, repito cambien el rumbo hombros encogidos.
Pues no, te mojas igual pero encogemos los hombros, es absurdo si, pero lo hacemos todos.
Para demostrar otro acto reflejo del cuerpo humano bastante tonto os propongo que hagáis un experimento que hice yo. Iba caminando por la calle y cuando estaba cerca de un grupo de gente miré hacia arriba, agaché la cabeza y grité:
- ¡Cuidado se cae la fachada¡
Pues la gente en lugar de correr puso las manos encima de la cabeza. Vamos a ver, “Supermanes” ¿creéis que si se derrumba la fachada la vais a parar con las manos? Pues no, pero bueno hubo un tipo que no le hizo gracia mi experimento estrictamente científico y me demostró otro de lso reflejos idiotas de nuestro cuerpo.
Por cerrar los ojos un puñetazo no duele menos.
Pero bueno a mí un simple golpe no me va a frenar mi labor de investigación. Yo sigo observando los actos reflejos absurdos que tenemos. Sin ir mas lejos, el otro día fui a bajar la bolsa de la basura y nada mas poner el pie en el primer escalón me resbalé y caí rodando los 12 escalones, con la basura por encima.
Cuando frené en el descansillo contra la pared, la boca me sangraba, tenía un corte en la mano, un ojo amoratado… Pues aparece mi vecina Asunción y me pregunta:
- Roberto ¿Estás bien?
- Si claro señora Asunción, de puta madre. Yo suelo bajar las escaleras así, hace que bajar la basura sea más divertido, y por la sangre de la boca y de mi mano no se preocupe, es que me llevo muy bien con mis glóbulos rojos y a veces los saco a que les de el aire un rato y así charlamos.
¿Qué mierda de preguntas hacemos ante cosas evidentes?
El otro día mismo, voy pro la calle, se me acerca un chaval, me mira la muñeca, me ve el reloj y me pregunta.
- Perdone, ¿tiene hora?
- No, esto que estas mirando es una calcomanía, muchacho.
Claro que tengo hora. Pero es que con el tema preguntas reconozco que me pongo muy nervioso. A mí en el colegio siempre me decían que hay que hacer las preguntas correctamente. Y aplico esa norma a raja tabla.
El mismo día de la pregunta absurda de la hora, al rato se me acerca otro chaval y me hace otra pregunta.
- ¿Tienes hora?
- Si.
Se hizo un silencio tenso, el chaval esperaba algo mas que un si, pero yo me mantenía firme, total a su pregunta le había respondido ya.
Yo le miraba pensando “Vamos chaval haz la pregunta correctamente”. Y el me miraba pensando “Este tío es gilipollas”.
Total que el chaval se anima y me dice:
- ¿Y me podrías decir la hora?
- Claro, claro que podría muchacho. Llevo reloj, podría decírtela perfectamente.
Volvió a hacerse el silencio y el chaval me miró a los ojos, esperó y en vista del resultado se fue.
Pues que se joda, que haga bien las preguntas. Si es fácil.
- Hola ¿Qué hora es?
- Las doce y cinco.
- Gracias.
- De nada muchacho y sigue así, haciendo las preguntas correctamente que llegaras lejos.
Ya esta, es así de sencillo, aplicar la pregunta directamente es lo mejor. En la Discoteca.
- Hola guapa, ¿Cómo te llamas?
- Soraya
- Yo soy Roberto, encantado. Dime Soraya ¿follas en al primera cita?
- Si, pero contigo no.
- Vale, adiós.
Ole, todo sería más sencillo así, haciendo las preguntas adecuadas. Nos ahorraríamos tonterías y líos. Vale, no es romántico, ni es bonito, pero sincero a más no poder.
Pero bueno volvamos a los mecanismos absurdos e involuntarios que tenemos todos. La desconfianza. La desconfianza es un mecanismo de defensa que tenemos todos y que nos hace hacer muchas veces cosas ridículas.
El otro día, cojo una revista y leo:
La única parte del cuerpo humano imposible de chuparse uno mismo, aun siendo un contorsionista, es el codo.
La revista era sería, científica e incluso daba una explicación contundente, pues bueno, yo lo intenté. Tendríais que verme sacando la lengua al máximo, intentando acercar más el codo…. Bueno como ahora mismo estas intentando tu que me lees y si no lo estas haciendo ahora lo intentarás después. Otra cosa tonta del cuerpo, cuando estornudamos es imposible que mantengamos los ojos abiertos.
¿Eso para que sirve, para no poder apuntar bien donde van a parar la salivilla?
Que ojo es peligroso eso porque claro si tienes los ojos abiertos y ves que alguien se cruza puedes desviar la trayectoria en el último momento, pero como se cierran solos pues nada, a quien pilles cerca le pones un estucado.
Pero si nos ponemos a mirar cosas tontas y absurdas el cuerpo humano no es todo, no, ni mucho menos. El mundo está lleno de inventos absurdos.
Por ejemplo el otro día voy a una tienda de estas que abren 24 horas al día, 365 días al año y veo que tiene cerradura.
¿Para qué coño querrá la cerradura, que pasa que como abre los 365 días al año, el año que cae en bisiesto el día 366 si cierra?
Otro invento tonto a reventar, los guantes recortados, esos que te dejan los dedos al descubierto. Vamos a ver, si te pones guantes es porque tienes frío en los dedos, no conozco a nadie que se los ponga porque se le enfría la palma de la mano, si lo que se te queda congelado son los dedos.
Pues nada alguien invento eso y ala, a forrarse con la patente.
¿Y que me decís del matasuegras? Si eso es mentira, ni las mata ni nada, como mucho las asusta un poco y eso si las pillas de espaldas. Que lo comprobé yo en su día y no funciona.
Así que ahora os dejo pensando en todas las cosas absurdas que nos rodean y yo seguiré escribiendo mis cosas absurdas a ver si os gustan.
Hasta pronto.
