Cosas que corretean por mi cabeza y quiero compartir

2 de mayo de 2008

Que me dejeis vale, ¿¿pero todas igual??

Hola amigas y machotes que me leéis. Hoy tengo un mal día, si, me he levantado mal, como sin ganas de nada. Y es que ayer me dejó la última chica con la que intenté formar una pareja bonita, estable, algo sólido entre dos personas que se encuentran en la vida y entrelazan sus caminos, ¿Qué bonito no?
Pues nada, no hubo suerte, pero la pena no es esa, a eso estoy acostumbrado, de hecho creo que me han dejado algunas chicas sin haber ni empezado a salir, lo mío es algo lamentable si.
Imaginaros como será, que hace poco empecé a salir con una chica y quedamos un dia para cenar con mis amigos y para presentársela y mis palabras textuales fueron:

- Tíos os presento a Sonia, mi futura ex.
- No Roberto no, futura no, presente.

Y se marchó. No entiendo a que venia tanto resquemor… total solo estaba siendo sincero, si es lo que me pasa siempre.
Pero lo que me entristece, lo que realmente me da pena no es que me dejen, lo que me apena de veras es ver vuestra falta de imaginación a la hora de dejar una relación.
¿Qué os pasa chicas, que os pasa en ese aspecto?
De verdad, ¿Qué os pasa? Para conquistar a un tío tenéis mil formas, mil sutilezas, mil encantos que combináis de manera extraordinaria para atraernos como una bella flor a su abeja polinizadora, como un lienzo en blanco a un inspirado pintor, como el agua fresca al sediento caminante, como una enorme mierda a un grupo de moscas verdes… vamos como os da la gana.
Pero en cambio para dejarnos no, para dejarnos sois muy repetitivas. Es como si tuvierais un código secreto de mujeres en el que viene un manual con las 4 formas básica para finalizar una relación dejando desconcertada a tu pareja.

Primero todo empieza con una frase universal, una frase que todas las que me estáis leyendo habéis usado sin dudarlo:
TENEMOS QUE HABLAR.
Esto no falla, esta frase da igual que tengas 15 años y quieras dejar a tu primer novio o que tengas 50 y estés ya cansada del vago de tu marido. Esta frase es la primera frase del fin de toda relación en España. Yo la llamo la frase Bush, si, porque es como Bush, al escucharla sabes que algo malo va a pasar.
Después de la frase Bush, ya viene el motivo. Que es donde chicas perdonadme, pero es donde menos imaginación tenéis, usáis todas los mismos motivos.

Uno que a mí personalmente me da una rabia tremenda, quizas porque me lo han dicho casi todas, es el:

- Es que me he dado cuenta que te quiero como a un amigo.

Vamos a ver “amiga” ¿y has tardado en darte cuenta de eso tres años, 34 cajas de condones que he pagado todas yo; el llevarme a la aburrida y hortera boda de tu amiga donde además de fea la novia era feo el restaurante, feo el novio y además la comida era una mierda; además he tenido que aguantar al gilipollas de tu hermano con sus putos chistes sin gracia y su puta manía de pellizcarme el culo en plan “cachondeo” por miedo a salir del armario de una puta vez; y además y sobre todas las cosas, aguantar a la rancia, borde y fea de tu madre a la que además le sale la paella como el puto culo?
¿De verdad has necesitado todo esto para darte cuenta ahora que solo me quieres como un amigo?
Hija mía si para darte cuenta que me quieres como amigo has tardado todo esto, no quiero saber lo que le espera al vendedor de coches cuando decidas cambiártelo.

A ver chicas ¿porque no sois mas sinceras? Llegad y decid algo en plan:

- Tu gandul, que me he cansado de ti y quiero probar cosas nuevas.

Algo así, directo, sencillo. Vamos algo que podamos entender los hombres.
Sabéis de sobras que somos mas sencillos que vosotras, pues tratarnos como tal en esos momentos, algo claro y sencillo.
Y ahora además del monólogo amigas os quiero dar un consejo como hombre al que han dejado todas y cada una de las relaciones que ha tenido.
Amigas, cuando acabéis una relación con un chico, no pretendáis ser su amiga, él va a querer seguir follando. Y no, no queremos ser un buen amigo con quien charlar, para charlar tenemos los colegas que saben lo que es un fuera de juego y valoran como se debe un eructo de mas de 25 segundos. Cosa que vosotras nunca entenderéis la dificultad y las horas de entreno que se requieren.
Es sencillo si, es triste si, somos unos salidos, pues también, pero es la realidad amigas, somos así, somos hombres.

Pero comentemos ahora otra de las forma que tenéis de mandarnos a paseo, un clásico de las mujeres que son mas sofisticadas, mas fashion, mas cosmopolitas.
La gran frase:

- Veras… es que no le veo futuro a esta relación.

Vamos a ver “Aramís Fuster”, no le ves futuro a esta relación. ¿Qué pasa, que tienes una bola de cristal, eres vidente, sabes echar las cartas, lees los posos del café, o que mierda magia usas para ver el futuro?
Ya respondo yo amiga visionaria. Tu no es que seas vidente, es que si cortas ahora claro que no tiene futuro la relación, alma de cántaro.

Aquí me gustaría hacer un inciso. Chicas del mundo o mejor aun, chicas que me leéis.
¿A qué viene esa manía de verle el futuro a todo?
Vais a comprar una falda y no pensáis en si os gusta o no, pensáis en si os combinara con una blusa que aun no tenéis pero que habéis pensado comprar el mes que viene.
Chicas vivid un poco mas el momento. O como decía mi amigo Bernardo a su chica:

- Déjate de mierdas de futuro, ¿no ves que mañana puedes salir de casa y que te caiga un avión encima?

Si, Bernardo como veis es un tío cariñoso y dulce. Y con imaginación, porque ya hay que tener mala suerte para que te caiga un avión encima. Bueno mala suerte o como ellos vivir en una chavola tocando con la valla de la pista de aterrizaje claro.

Pero volvamos a vuestras frases para darnos largas.
Una de mis favoritas, la frase que para mi es el número uno en el Top Ten, sin duda es la frase:

- Verás he estado pensando mucho en esto y creo que deberíamos darnos un tiempo como pareja.

¿Darnos un tiempo? A ver por favor, que alguna chica me explique con sinceridad para que sirve darse un tiempo como pareja, si no es para conocer a otra gente y zumbar sin tener un compromiso. Darnos un tiempo… eso es como cuando te duelen las muelas y por miedo a ir al dentista le dices a tu madre:

- No mama si no es nada, hay caries si , pero esto en unos dias se pasa, tu dame un tiempo y si no mejora entonces voy al dentista.

¿Qué esperas que las caries dejen de picar en los dientes? Yo me las imagino ahí en plan minero, con su casco con linterna, sus mini picos y sus mini palas, que se miran y dicen:

- Muchachas podéis dejar picar este diente, no tenemos nada que hacer, por mas que piquemos este tío ha decidido darse un tiempo, dejar los picos y las palas que de aquí no sacamos nada, es inútil seguir.

No amigas no, darse un tiempo no sirve de nada, solo para retrasar lo inevitable.
Pero bueno como veis no pasa nada, una ruptura no es tan grave para un hombre.
A ver trae unos efectos secundarios inevitables.
Por ejemplo la borrachera insultona. Esta es la borrachera que te coges el siguiente fin de semana a tu ruptura con un amigo, un conocido o el primer tío solo que tengas en tu campo de visión y entonces colocas tu brazo sobre su hombro, lo miras con esa mirada inestable que da el alcohol y dices la frase mágica que te exculpa de todo lo malo que hayas podido hacer en tu relación:

- ¿Sabes una cosa tío? Todas las tías son unas putas.


Esta frase que parece tan fuerte significa lo siguiente:

- Veras quizas no me comporte como debía pero ahora mismo estoy dolido de verdad porque yo la amaba y ahora no la volveré a estrechar entre mis brazos.

Bueno esto es lo que digo yo porque la mayoría de mis fans sois chicas, jejejejejeje.
No en serio, es una de esas frases que dices para resumir todo un compendio de emociones y sentimientos. Y es que a los tíos nos gusta resumir las cosas importantes, hacerlas sencillas, mas breves.
Los tíos solemos resumir las cosas, hacerlas sencillas.
Por ejemplo un colega viene con bolsas y le preguntas:

- ¿Qué te has comprado tío?
- Ropa.

Punto, ropa, no hace falta mas. Ahora junta a dos chicas y una que venga cargada de bolsas y que la otra le pregunte que se ha comprado.
Una mujer no solo dice las prendas que se ha comprado una por una, no. Una mujer además las saca, se las coloca por encima para que vea como le sienta, te dice el precio, la tienda, quien la atendió y si es necesario hasta la composición de la prenda.
Otro ejemplo claro. Un tío queda con una chica el sábado y el domingo con los colegas, entonces uno le pregunta:

- ¿Que tal ayer con la chavalita?
- De puta madre.
- ¿Y hubo…..temita?
- Buaaaa.

Esto es suficiente para los tíos, con esto damos a entender a los otros hombres que nos hemos divertido y que hemos tenido una sesión de sexo de las buenas, de las que te dejan las pelotas como un par de pasas, arrugaditas. Ahora pongámonos en vuestro caso chicas.

- Sofía ¿Qué tal ayer con este chico?
- Bien, verás, llego con un tejano de Massimo Dutti combinado con un zapato Timberland color tierra y una camisa de Hugo Boss negra divina. Entonces nos saludamos y el fue súper correcto, me dio dos besos pero siempre con una pícara sonrisa. Entonces nos fuimos primero a tomar algo a una terraza en el centro. ¿Sabes esa terraza que tiene las sillas de madera color burdeos y los manteles con toque en ámbar? Pues ese, entonces yo pedí un zumo de naranja natural y el pidió un zumo de piña porque no toma alcohol, que eso ya sabes que es algo que a mi me encanta en un chico. Después fuimos a dar un paseo para seguir charlando estirando las piernas y me contó que es hijo único y que su padre tiene un concesionario de coches y su madre es ama de casa. Entonces me llevó a un restaurante nuevo que han abierto en Paseo de Gracia y que hacen un risoto delicioso ¿Sabes? Le ponen unas setas de temporada deliciosas. Entonces mientras charlábamos estiro su mano y me acaricio la mía, que para mi fue un detalla precioso. Me trató genial durante toda la cena. De postre pidió una degustación y comí un sorbete de limón delicioso. Entonces después fuimos a su casa y preparo un cóctel de vodka buenísimo con un vodka de importación que le trae su primo de Rusia, porque es ejecutivo de una agencia de aduanas y claro viaja por todo el mundo y siempre le trae cosas interesantísimas.
- A que bien nena, pero dime ¿en su casa hubo….?
- Verás es que me sentía súper cómoda con él, estábamos charlando tranquilamente y entonces se hizo un pequeño silencio, nos miramos, me sonrió con una mirada transparente y preciosa y me beso suavemente haciéndome sentir la mujer mas especial del mundo, entonces nos dejamos llevar y fue una noche preciosa chica.

A un tío le sueltas esto y lo pierdes. Pero bueno el celebro masculino, aunque sencillo es eficaz. Si porque tenemos un mecanismo que entra automáticamente en funcionamiento a partir de que una mujer hable mas de 25 palabras seguidas, entonces este mecanismo nos hace mover la cabeza afirmando suavemente cada 5 segundos y soltar un “Aha” cada 12. Pero es automático chicas, dentro de nuestra cabeza está sonando alguna musiquilla veraniega o están pasando imágenes al azar. Somos como Windows, tenemos nuestro propio salva pantallas.
Porque los hombres somos incapaces de asimilar tanta información de golpe. Para vosotras somos más simples, para nosotros más sencillos.
A nosotros nos gusta todo más sencillo, mas resumido.
Si no mirad a mi amigo Cesar. Estaba el otro día con su chica y acabaron de hacer el amor y le dijo ella:

- Cariño, ¿no crees que has resumido todo un poco demasiado? Es que no me he enterado.

Entonces el la miro con dulzura y le dijo:

- Pues hubieras estado más atenta.

Así que nada, yo tampoco quiero dar demasiada información, ni alargarme mucho puesto que soy hombre. Un saludo a todas y a todos y hasta pronto.

23 de julio de 2007

Autodefensas naturales y cosas absurdas.

Hola me llamo Roberto y soy guapo.
Esto es algo que no se ve a simple vista porque yo me empeño en disimularlo para parecer más normal, más mundano, más…como vosotros.

Y es que esto de ser guapo no creáis que es fácil, no. Yo antes tenía un vientre plano lleno de abdominales, el pecho duro y marcado, los bíceps perfectos, la cara tersa y de proporciones perfectas. Vamos lo que cuando éramos pequeños llamábamos un mariquita.
Si porque de pequeños todo el que nos hiciera sombra ante las niñas de nuestra clase era eso, un mariquita. Yo recuerdo que en mi clase estaban todas locas por George Michael, y claro yo para que no me hiciera sombra ¿Cómo podía defenderme ante aquella belleza estilo macarra?
Porque barba no tenía aun, las gafas esas tan molonas eran carísimas y ¿a ver como convencía yo a mi madre de que me dejara ponerme un pendiente en forma de cruz?
Pues está claro, diciendo que era mariquita.
Luego se puso de moda Jesús Vázquez con su canción, “A dos milímetros escasos de tu boca” ¿Os acordáis? Que temazo, que armonía, que chorro de voz… por eso presentó Operación Triunfo, porque él es un referente en la música pop (escribiendo no se como poner voz irónica, pero haceos una idea).
Pues bueno eso, se puso de moda Jesús Vázquez y Sonia, la chica que me tenía loquito en EGB resulta que era fan y decía que estaba enamorada de él.
Y con mi cara de niño bueno e ingenuo, que es lo mismo que tener cara de pardillo, pero dicho finamente, ¿Cómo podía yo eliminar a un contrincante tan difícil? Pues está claro diciendo de nuevo que era mariquita.
Mas adelante otras se volvieron locas por “Gari Barlou” o como se escriba, el cantante de los Take That, pues nada a decirle marica también, para que se interesan más por mi que era todo un semental a mis once añitos
Que ahora que lo pienso, ¿seré vidente? Porque he acerté tres de tres.

Pero no, no era vidente, el llamar marica a cualquier tío que nos supere en belleza exterior es un acto reflejo de auto defensa que tenemos los tíos. Es como cuando un hombre le comenta a su pareja. “Oye tu amiga Sara está muy bien ahora, ha perdido unos kilos y esta muy guapa”
¿Cual es el acto reflejo de su mujer? Pues como nosotros hacerla parecer menos, pero claro no la van a llamar lesbiana, no porque sea mentir, si no porque a nosotros si esta buena y además nos dicen que es lesbiana, pues disparamos mas la imaginación. Son las consecuencias que pagamos los chicos por ver un exceso de cine porno.
Las chicas para defenderos de una rival más bella nos decís cosas estilo:

- Si claro porque la ves vestida y se pone fajas y va apretada, si la vieras cuando se quita la faja y el sostén cambiarías de opinión, que ves una falda y te pones tonto.


Vamos a ver, si veo como tu amiga, que está buena, porque aunque le joda reconocerlo a tu pareja siempre tiene alguna amiga que está buena. Pues si veo como esa amiga se quita la ropa la única opinión que podría cambiar en mi es la de no mirar a tus amigas con mirada lasciva.
Pero bueno son esos mecanismos absurdos que tiene el cuerpo humano para defenderse de posibles rivales o agresiones externas. Como por ejemplo cuando llueve.

Vamos a ver, este es uno de los mecanismos mas idiotas que tenemos. Me explico: Salimos a la calle, está lloviendo y no tenemos paraguas, ¿Qué hacemos, subimos a casa a por un paraguas?
No que va, nos encogemos de hombros ¿Esto de que sirve, te vas a mojar menos? No, porque no me imagino las gotas cayendo y diciendo:

- Vamos chicas, todas a mojar a ese pringao que ha salido sin paraguas. Un momento chicas, retirada, retirada, cambien el rumbo. Repito, cambien el rumbo tiene los hombros encogidos, es inútil, repito cambien el rumbo hombros encogidos.

Pues no, te mojas igual pero encogemos los hombros, es absurdo si, pero lo hacemos todos.
Para demostrar otro acto reflejo del cuerpo humano bastante tonto os propongo que hagáis un experimento que hice yo. Iba caminando por la calle y cuando estaba cerca de un grupo de gente miré hacia arriba, agaché la cabeza y grité:

- ¡Cuidado se cae la fachada¡

Pues la gente en lugar de correr puso las manos encima de la cabeza. Vamos a ver, “Supermanes” ¿creéis que si se derrumba la fachada la vais a parar con las manos? Pues no, pero bueno hubo un tipo que no le hizo gracia mi experimento estrictamente científico y me demostró otro de lso reflejos idiotas de nuestro cuerpo.
Por cerrar los ojos un puñetazo no duele menos.
Pero bueno a mí un simple golpe no me va a frenar mi labor de investigación. Yo sigo observando los actos reflejos absurdos que tenemos. Sin ir mas lejos, el otro día fui a bajar la bolsa de la basura y nada mas poner el pie en el primer escalón me resbalé y caí rodando los 12 escalones, con la basura por encima.
Cuando frené en el descansillo contra la pared, la boca me sangraba, tenía un corte en la mano, un ojo amoratado… Pues aparece mi vecina Asunción y me pregunta:

- Roberto ¿Estás bien?
- Si claro señora Asunción, de puta madre. Yo suelo bajar las escaleras así, hace que bajar la basura sea más divertido, y por la sangre de la boca y de mi mano no se preocupe, es que me llevo muy bien con mis glóbulos rojos y a veces los saco a que les de el aire un rato y así charlamos.

¿Qué mierda de preguntas hacemos ante cosas evidentes?
El otro día mismo, voy pro la calle, se me acerca un chaval, me mira la muñeca, me ve el reloj y me pregunta.

- Perdone, ¿tiene hora?
- No, esto que estas mirando es una calcomanía, muchacho.

Claro que tengo hora. Pero es que con el tema preguntas reconozco que me pongo muy nervioso. A mí en el colegio siempre me decían que hay que hacer las preguntas correctamente. Y aplico esa norma a raja tabla.
El mismo día de la pregunta absurda de la hora, al rato se me acerca otro chaval y me hace otra pregunta.

- ¿Tienes hora?
- Si.

Se hizo un silencio tenso, el chaval esperaba algo mas que un si, pero yo me mantenía firme, total a su pregunta le había respondido ya.
Yo le miraba pensando “Vamos chaval haz la pregunta correctamente”. Y el me miraba pensando “Este tío es gilipollas”.
Total que el chaval se anima y me dice:

- ¿Y me podrías decir la hora?
- Claro, claro que podría muchacho. Llevo reloj, podría decírtela perfectamente.

Volvió a hacerse el silencio y el chaval me miró a los ojos, esperó y en vista del resultado se fue.
Pues que se joda, que haga bien las preguntas. Si es fácil.

- Hola ¿Qué hora es?
- Las doce y cinco.
- Gracias.
- De nada muchacho y sigue así, haciendo las preguntas correctamente que llegaras lejos.

Ya esta, es así de sencillo, aplicar la pregunta directamente es lo mejor. En la Discoteca.

- Hola guapa, ¿Cómo te llamas?
- Soraya
- Yo soy Roberto, encantado. Dime Soraya ¿follas en al primera cita?
- Si, pero contigo no.
- Vale, adiós.

Ole, todo sería más sencillo así, haciendo las preguntas adecuadas. Nos ahorraríamos tonterías y líos. Vale, no es romántico, ni es bonito, pero sincero a más no poder.

Pero bueno volvamos a los mecanismos absurdos e involuntarios que tenemos todos. La desconfianza. La desconfianza es un mecanismo de defensa que tenemos todos y que nos hace hacer muchas veces cosas ridículas.
El otro día, cojo una revista y leo:

La única parte del cuerpo humano imposible de chuparse uno mismo, aun siendo un contorsionista, es el codo.

La revista era sería, científica e incluso daba una explicación contundente, pues bueno, yo lo intenté. Tendríais que verme sacando la lengua al máximo, intentando acercar más el codo…. Bueno como ahora mismo estas intentando tu que me lees y si no lo estas haciendo ahora lo intentarás después. Otra cosa tonta del cuerpo, cuando estornudamos es imposible que mantengamos los ojos abiertos.
¿Eso para que sirve, para no poder apuntar bien donde van a parar la salivilla?
Que ojo es peligroso eso porque claro si tienes los ojos abiertos y ves que alguien se cruza puedes desviar la trayectoria en el último momento, pero como se cierran solos pues nada, a quien pilles cerca le pones un estucado.

Pero si nos ponemos a mirar cosas tontas y absurdas el cuerpo humano no es todo, no, ni mucho menos. El mundo está lleno de inventos absurdos.
Por ejemplo el otro día voy a una tienda de estas que abren 24 horas al día, 365 días al año y veo que tiene cerradura.
¿Para qué coño querrá la cerradura, que pasa que como abre los 365 días al año, el año que cae en bisiesto el día 366 si cierra?
Otro invento tonto a reventar, los guantes recortados, esos que te dejan los dedos al descubierto. Vamos a ver, si te pones guantes es porque tienes frío en los dedos, no conozco a nadie que se los ponga porque se le enfría la palma de la mano, si lo que se te queda congelado son los dedos.
Pues nada alguien invento eso y ala, a forrarse con la patente.
¿Y que me decís del matasuegras? Si eso es mentira, ni las mata ni nada, como mucho las asusta un poco y eso si las pillas de espaldas. Que lo comprobé yo en su día y no funciona.

Así que ahora os dejo pensando en todas las cosas absurdas que nos rodean y yo seguiré escribiendo mis cosas absurdas a ver si os gustan.

Hasta pronto.

16 de julio de 2007

Sigo soltero.

Hola a todos los que leéis mis monólogos. Hoy es un día triste, si, porque estoy planteándome dejar de escribir. No es por la falta de público no, total yo soy hijo único y estoy acostumbrado a jugar solo, cantar y aplaudirme yo mismo y otras cosas así que suelen hacer los desequilibrados. Pero hoy me estoy planteando dejar de escribir en el blog muy seriamente. Si, porque yo empecé a escribir y colgar los monólogos en el blog con la esperanza de ligar, pero ligo menos que un policía en una comuna hippie.
Y eso creo que es fallo mío, por escuchar a las mujeres. Bueno por escucharlas no, por hacerles caso.
Yo recuerdo que cuando estaba en EGB las niñas de mi clase respondían los famosos y altamente precisos cuestionarios de la revista Súper Pop. Que era una revista que fomentaba mucho el reciclaje, porque una semana te daba un cacho de tela que sobraría en alguna empresa y te decían que era la cinta de pelo de Jon Bon Jovi, otra te daban un cacho de plástico con un clip y te decían que era la pulsera de la suerte de Kirk Cameron y mierdas así semanalmente.
Pero bueno en la revista además venía siempre un póster del guaperas de turno y lo más importante y lo que me hizo a mí fallar en mi método de conquista. El cuestionario de preguntas para chicas modernas. Y en el cuestionario no faltaba nunca la pregunta clave:

¿Cuáles son las tres cualidades que ha de tener tu hombre ideal?

- Hay no se tía, pues que me quiera tal y como soy, que sea sincero y sobre todo que me haga reír.

Vamos a analizar esta mierda de frase que decíais todas las niñas.
Lo primero, “Que me quiera tal y como soy”. Vamos a ver, ahora mismo si un hombre te quiere tal y como eres, no sería un hombre ideal si no un pederasta y merecería ir a la cárcel. Eres una niña de trece años, con correctores dentales y la carita llena de granos. Es mejor que esperes a madurar un poco más para encontrar al hombre de tu vida.

Segunda parte de la frase, “Que sea sincero”. Vamos a ver, ¿Qué pasa con las mujeres y la sinceridad, os enseñan a pedir eso desde pequeñas o que? Tú a un niño de trece años le preguntas que tiene que tener su mujer ideal y te dirá una de dos. O las tetas gordas o el culo bonito, ya está. Joder que tenéis trece años, que a esa edad lo más que se hacía con una niña era darle un pico o darle un cachetillo en el culete, no meterse en una hipoteca y elegir los muebles del salón para tener que pedir sinceridad.

Pero bueno vamos a la tercera parte de la frase, mi favorita, “Sobre todo que me haga reír”. Si…claro, que os hagan reír, si, por eso las carpetas las llevabais forradas de fotos de humoristas. Por eso en vuestra habitación estaban los póster de los New Kids on the Block y de los Back Street Boys, por el sentido del humor que tienen los jodios, claro, claro.
Yo desde pequeño guapo nunca, pero gracioso he sido siempre, claro siendo feo no me quedaba otra, o era simpático o me quedaba solo. Pues desde pequeño he hecho reír a muchas personas y nunca, nunca he oído una sola chica que me diga:

- Hay Roberto que simpático eres madre, vamos a pegar un polvote a tu coche anda, que con tanta risa me has puesto de un caliente que ni te cuento, muchacho.

No, a las chicas no os gustan los simpáticos, los simpáticos solo valemos para ser amigos. Y el máximo piropo que dicen a un amigo es:

- Eres un cielo.

Bueno un cielo, un solete, un encanto, cualquier mierda de ese estilo. O si no te dicen una frase que todavía nos jode más a los tíos.

- La chica que esté contigo será una chica muy afortunada.

Pues coño, ten tu un poco de fortuna, vamos a pegar un casquete guapetona. Pero nada, no hay manera. Bueno yo hace tanto que no pego un casquete que creo que he vuelto a ser virgen. Y lo digo como un problema no quiero una puta risa después de esta frase.
Ahora eso si, estoy desarrollando una musculatura como la de Rafa Nadal, tengo un brazo fuertísimo y el otro normal.
Por si esto lo lee alguien de la prensa del corazón, no, no juego a tenis, es de quererme a solas.
Pero bueno, ser soltero no es algo malo, es más, es algo que tiene bastantes ventajas.
Por ejemplo, no has de estar atento todo el día a pequeños detalles que al hombre, por el mero hecho de ser hombre se nos escapan. Por ejemplo estas en casa y viene un colega.

- Jose, ¿donde te has metido tío? Llegas media hora tarde.
- Perdona Roberto, es que vengo de pelarme, ¿no se nota?
- Aaaaa ostia si, menuda rapada te has dado. Pasa que tengo las cervezas heladitas.

Ya está, se acabó, te sientas te tomas tu cervecita y listo. Ahora pon que quien viene de la peluquería no es Jose, si no tu novia……
Yo tuve una vez una novia, si una, punto. Y recuerdo que un día fui a buscarla y bajó de su casa y yo le veía algo raro ¿vale? La notaba algo distinto pero no sabía bien bien el que. Total ella se acerca me mira y me dice:

- ¿Qué, que te parece?
- Bien, has bajado media hora tarde, vas mejorando tus tiempos.
- No tonto, va dime ¿Qué te parece?
- ¿Qué me parece el que?
- ¿Como que el que? Fíjate bien anda, deja de mirarme el escote.
- Vale
- Ahora deja de mirarme los muslos, idiota.
- Vale, perdona. Dime donde quieres que te mire directamente y acabamos antes ¿no?
- A ver ¿de verdad no notas nada, tienes los santos cojones de venir a buscarme y no ves nada nuevo? (Esto me lo dijo con la misma cara que ponéis todas cuando habláis de la madre de vuestro ex)
- Claro que me doy cuenta cariño, anda, que te creías que no me iba a fijar, hay madre mía mi niña que tontita es…llevas el tanga azul que te regalé que me pone tan burrote.

Pues bueno ella no supo valorar mi visión extraordinaria, capaz de ver el tanga a través de la tela de sus tejanos y se enfadó. Bueno el que yo le dijera que por cortarse un poco las puntas no era para tanto también la enfadó un poco más. Y bueno de ahí ya pasamos a discusiones mayores, que si tu madre no es tan buena cocinera como tú te crees y aun peor maestra. Ella que si yo era un desordenado. Como si eso fuera un insulto para un tío, lo somos todos.
Pero bueno la cosa se puso cada vez más tensa y el resto de la pelea no os lo puedo contar. Mi psicólogo me ha dicho que he de superarlo intentado olvidar. Y que en cuanto lo olvide y el cirujano me reconstruya la mandíbula podré volver a hacer vida normal.

Pero ser soltero tiene más ventajas. Por ejemplo tu habitación nunca tendrá las paredes pintadas de rosa salmón, en el armario te cabe toda tu ropa, las pesas que compraste y usaste dos semanas, la diana electrónica que todo tío ha tenido alguna vez y lo mas importante, el orden que hay en la habitación es el orden que tu has elegido.
Por ejemplo el cajón de arriba es donde guardas bolígrafos viejos, mecheros y otras mierdas que no tienen uso pero que da pena tirar y nadie te va a hacer presión diaria para que los tires.
O luego está mi opción. Yo tengo un orden muy particular. La gente dice que soy un desordenado pero eso no es cierto, yo simplemente tengo un orden distinto al de los demás. A los genios siempre nos han llamado locos.
Por ejemplo ¿que uso a diario? La cartera, el móvil y las llaves. Pues van colocadas en el escritorio encima de los CD que se usan cada dos o tres días y estos a su vez están encima de unas revistas abiertas por las páginas más interesantes que nunca se sabe cuando se va a querer echarles un vistazo. ¿Desordenado? No, yo digo que lo que tengo es un orden a la vista, no tengo nada que esconder.

Pero bueno ser soltero no es todo tan bonito, llegas a casa y tu madre te prepara la cena, no tienes que hacer nada, la ropa esta limpia y planchada. Con lo bonito que es llegar a casa y escuchar a tu pareja pedirte que quiere de cenar, tener que pasarte la tarde limpiando el piso, que si limpias y cansa, pero estas con ella, con tu chica ideal. Además una vez casado el sexo mejora muchísimo. Claro, no ves que estás cada día durmiendo con ella, son noches interminables de sexo salvaje, pasional. Días enteros que pasas en el trabajo medio dormido pro culpa de tanto sexo cada noche.
Bueno, así me lo imagino yo, la realidad según los casados es otra, pero yo no me los creo, creo que lo dicen para no deprime en mi soltería.
Aunque cuando he comentado esto a gente divorciada se han reído muchísimo, no se si conmigo o de mi, pero se han reído.

Y es que el tema pareja es un tema que como todos hemos tenido alguna vez, aunque sea una como es mi caso, pues bueno hablamos del tema con total dominio. Bueno pero si hablan hasta los curas, que de pareja vamos, tiene que tener una experiencia brutal.
Pero no nos vamos a meter con la iglesia, bueno aun no, ya prepararé un monólogo exclusivo para ellos, jejejejeje.

Adiós y hasta pronto.

24 de abril de 2007

Antes era más peligroso ligar... pero era más divertido todo, jejeje.

Hola amigas, amigos, fans y Presi. Ya después de la última “Tonterida” que escribí me conocéis un poquito mejor. Me gustaría añadir que también soy un chico soltero y cada día mas convencido de ello.
Si, porque ahora ligar es muy difícil, hoy en día es muy diferente a como lo hacíamos antes. ¿Cómo ligábamos antes?
Pues los guapos lo tenían fácil. Se acercaban a la chica que les gustaba, les soltaban una sonrisita y la famosa frase que a mí jamás me funcionó de:

- ¿Quieres rollo?

Esta es una frase hecha para tíos guapos. Feos del mundo, no lo intentéis nunca, porque no solo os dirán que no, si no que os trataran como a un salido de mierda. Los guapos si pueden nosotros no. Pedir rollo, era como decirle a la chica:

- Hola guapa, ¿que te parece si nos vamos al reservado de la disco, nos morreamos hasta que nuestras lenguas se hagan un nudo, te sobo todo lo que me dejes sin darme un guantazo y todo esto sin compromiso de ningún tipo, que te apetece?

Es así, todo esto se daba por entendido con una frase tan simple como “Quieres rollo”. Pero los feos no podíamos hacer uso de esa frase, no, los feos teníamos que currárnoslo mucho mas. ¿Y como se lo curraba un feo?

Pues además de hacer el gilipollas cada vez que esa chica se acercaba poniéndote rojo e intentando mirar a todas menos a ella, pues hacíamos grandes regalos llenos de indirectas como la famosa piruleta en forma de corazón.
Que si a la chica le hacías gracia, pues te sonreía y se la comía. Pero si no, mordía la mitad y le daba la otra mitad a esa típica amiga que nunca se separaba de ella y tú le tenías un asco que te cagas.
Si, porque todas las chicas que te gustaban tenían siempre una amiga que no se separaba de ella ni a sol ni a sombra, era como la guardaespaldas pero sin sueldo. Bueno de hecho a mi me gustó una chica durante años pero siempre iba con otra, pero siempre siempre eh, luego descubrí que era lesbiana y esa era su pareja y entonces pues ya….pues ya como tío que soy, me puse palote imaginándome entre medio de dos tías, jejeje. Los tíos somos así y más a esa edad, donde la zona central de tu cuerpo es como la chimenea de una refinería, siempre tiene la llama encendida.

Pero volvamos a las formas de ligar de los feos. Además de la piruleta, había otra forma de decirle que te gustaba. Las pulseritas de hilo.
¿Quién no ha regalado pulseritas de hilo? Y decidme chicas que leéis ¿Cuál de vosotras no ha llevado pulseritas regaladas por chicos, chicas, primos, etc.…? Si vuestro antebrazo parecía más el de un Mohicano que el de una niña.
Bueno en mi clase había una niña muy guapa de la que todos estábamos enamoradísimos y empezamos a regalarle pulseritas de hilo y mas pulseritas de hilo y venga a pulseritas de hilo, bueno le regalamos tantas que deshizo las pulseras y se montó una mercería, bueno de hecho creo que aun tiene género por vender.
Creo que la mercería se llama “Mercería los Cansinos” o algo así.
Pero bueno las pulseritas tenían muchos significados. Si te la daban amarilla significaba fortuna, o sea que deseas a una niña de doce años que cobre mucho. A una niña que su mayor trabajo a sido un collar de macarrones pintados para su madre.
Luego estaba la azul, que era la de la amistad. Esta la dabas al típico amigo feo que nadie le regalaba ninguna y por compasión te gastabas tú las 25 pesetas. Yo me la tuve que comprar yo mismo.
También estaba la verde, la de la suerte. Esta era la que le dabas cuando no sabias muy bien que regalarle o te la comprabas tu mismo para completar la colección de colores.
Y finalmente la top ventas, la roja, el amor. Esta vendría a ser como ahora una pulsera de plata con piedras preciosas, pero adaptada al presupuesto de un niño.
Y es que esto de los colores de las pulseras era como aquella mierda de juego que nunca supe como coño se fabricaba, si, aquel que lo hacían sobre todo las chicas con una hoja de papel que doblaban en mil partes, lo pintaban con colores, escribían algo debajo de los colores y entonces metían los dedos de las dos manos por debajo, se te acercaban y te pedían un número. Se lo decías y empezaban a mover el papelito ese como si fuera la boca de un águila imperial y luego te pedían que eligieras un color:

- El azul.
- Piensa en la chica que te gusta.
- Ya.

Entonces abrían el papelito y te leían lo escrito:

- No te quiere, está enamorada de otro.

Y la muy hija de puta de la niña, se iba sonriente con las manos metidas debajo de los papeles a buscar a otro chaval al que amargarle el curso y crearle un trauma. Que yo la veía alejarse con las manos así metidas en los papelitos y pensaba:

- No te pisaras un cordón ahora y al no poder sacar las manos te reventaras esa boquita en el asfalto, cabrona.

Porque los colores de joven eran muy peligrosos. Recordemos el mito de las “Bombers” la chaqueta de moda en los 90, esa chaqueta que ya la llevaba McGiver, pero no le hacíamos ni puto caso hasta que la pusieron de moda la gente chunga del barrio y que decían que si veías a alguien con ella al revés, con el forro naranja hacía fuera, significaba que iba buscado pelea. Para mi significaba que era o tonto, daltónico o fan de Ágata Ruiz de la Prada, pero no, pro lo visto significaba que era un tipo peligroso.

Pero volvamos a los métodos de ligar de los feos que son más interesantes que estos descerebrados.
Otro de los métodos de ligue para los feos más complicados y más caro eran los peluches. Pero no por el precio de los peluches no, si no porque los peluches que intentábamos regalar eran los que había en esas maquinitas que tiene una pinza arriba y tú la mueves, pulsas el botón la pinza baja, se cierra y sube hacía arriba sin nada.
Pero cuando conseguías uno…madre mía, era como si hubieras buceado a pulmón a 25 metros de profundidad y encontrado una ostra con perla y todo.
Madre mía lo importante que te sentías si sacabas un peluche de esa maquina para regalar a la chica que te gustaba.
Que luego el peluche no se parecía al original nada más que en el color pero eso te daba igual. Yo una vez saqué un Piolín y supe que era el Piolín porque me lo dijo un amigo y me lo confirmó su novia, yo estaba convencido de que había sacado un limón de peluche con ojos.
Pero era bonito pasar el rato en la maquina intentado sacar un peluche para dárselo a esa chica que te gustaba y verla sonreír.
Bueno sonreír en algunos casos, porque mi amigo Julio, el cabrón era un fiera con esas maquinitas, no me preguntéis como pero el cabrón sacaba algo siempre que echaba una moneda. Pues Julio empezó a sacarle peluches a su chica y pasaba tanto rato en la maquinita que al final la chica se casó, tubo dos hijos y el seguía sacándole peluches. Estaba tan cegado que le daba igual, la cuestión era sacar peluches.

- Para sus críos que les harán ilusión.

Decía el tío idiota. Y es que esas maquinitas enganchaban, eran muy adictivas. Y todo por hacer regalitos a las chicas que nos gustaban. Con lo fácil que ligan ahora los críos, que tiene 12 añitos y los ves comiéndose la boca con un ansia y una pasión que no la conocí yo hasta bien pasaditos los 20 y más de seis meses de relación estable. Pero ahora no, ahora para ligar lo tiene facilísimo. La semana pasada estaba en un parque paseando el perro de mi prima y escuche a un niño de doce años que le decía a una niña.

- Oye pava ¿tu tienes ya la regla o podemos follar a pelo?

Madre mía yo a su edad lo mas sexual que había echo era tocarle el culo a una niña de mi calle y hartarme a correr para que no me cruzara la cara de un bofetón.
Porque ese era un juego al que hemos jugado todos. Los chicos dábamos una palmadita en el culo de una chica, salíamos a correr y si nos pillaban nos daban un galletón y ala, a empezar de nuevo.
Que si lo miras ahora, como juego es una verdadera mierda, pero en su momento era divertidísimo, como tantos otros que jugábamos y se están perdiendo.
¿Quien no recuerda el 1 2 3 pica la pared?
El juego consistía en que uno se ponía de cara a una pared y los demás detrás aunos cuantos metros de distancia. Entonces el de la pared decía eso de “1 2 3 pica la pared” dando palmadas en la pared y se giraba, los otros mientras el estaba de espaldas iban acercándose y poniendo posturitas y cuando se giraba tenían que quedarse inmóviles como una estatua. Y si el que daba en la pared veía que alguien se movía lo eliminaba y listo.
Bueno si vais a la Rambla de Barcelona hay un montón de tíos ya mayores jugando, pero juegan por dinero que ya no mola tanto.
Pero había un juego de niñas que a mi me fascinaba, no quería jugar no, pero aún hoy no encuentro la explicación lógica a ese juego, La Goma.
La goma es un juego donde dos niñas se colocan una goma elástica a la altura de sus rodillas una frente a la otra y cantan una canción mientras otra baila enredándose la goma entre sus piernas.
Parece fácil, pero no. Es increíble como pueden meter los pies entre la goma cantando eso de:

Debajo de un puente hay una serpiente, con ojos de cristal….

Lo raro no es donde coño hay serpientes con esos ojos no, lo raro es como coño hacían para enredarse la goma en una pierna, saltar por encima de ella con gracia, estilo y sin que se viera nada debajo de la falda, seguir con el otro lado de la goma enredándosela en la otra pierna y de repente, cuando acaba la canción, dar un saltito garboso y que la goma se les soltara de los pies y volviera a su estado natural como si nada.
Bueno he de decir que yo una vez lo intente por aquello de ser interesante para una niña que me gustaba pero el resultado no fue bien bien el deseado.
La canción vale, la pillé enseguida ya que no es muy complicada, lo de enredarme las piernas en la goma genial, oye unos enredos en las piernas, que yo miraba a las chicas las veía una cara de alucinadas y pensaba:

- ¿Qué, alucinadas no? Si es que cuando yo me pongo a liar algo…

Pero llegó el momento del saltito y que todo volviera a la normalidad. Y entendí porque las niñas tenían esa cara de alucinadas. Ahí algo pasó… tuvo que haber un fallo en la goma o algo, porque el resultado de mi saltito para deshacerme de la goma enredada en mis piernas fue el siguiente:
Dos rodillas peladas, una fractura de muñeca, un hombro dislocado y los labios como Esther Cañadas durante dos semanas.
Eso sin contar que claro las niñas ya no me dejaban acercarme a la goma ni tan solo para aguantarla.

Y todo esto lo hacemos los tíos por agradar a las chicas. Si, somos así de idiotas, somos capaces de abrirnos la cabeza con tal que la chica que nos guste se fije en nosotros.
Y creedme en mi se fijó.
Bueno, mi amigo Dani con tal de que se fijara una chica en él y para estar cerca de ella, aprendió incluso a jugar a las palmitas.
Las palmitas es un juego...bueno un juego o un arte marcial, aún hoy no se diferenciarlo. Pues es un “juego” que consiste en que se ponen dos chicas una frente a la otra y todo empieza con una canción, mueven las manos como cuando vas a un baño publico te lavas las manos y el chisme del aire no funciona y las secas al aire. Entonces de repente dan dos palmadas y empiezan a chocar las manos una con la otra pero a una velocidad de vértigo. Palmadas de frente, por arriba, por abajo, de lado, vamos una virguería. Y todo esto acompañado de la famosa canción:

En la calle lle veinticuatro tro, ha habido do un asesinato to, una vieja ja, ha matado do a un gato to con la punta ta del zapato to. Pobre vieja ja, pobre gato to, pobre punta ta del zapato to.

Pero lo mas extraño no es nuevamente la letra de la canción, que esta si tiene miga eh. Vamos a ver, para empezar ¿que pueblo de España tiene una calle llamada 24? Porque en Estados Unidos si, pero aquí no aquí a las calles les ponemos nombres de gente muerta, no números. Y luego está la vieja, ¿Qué coño de fuerza tenía esa vieja para cargarse a un gato de una sola patada? ¿Quién era esa vieja, la abuela de Hulk? Pero esto no es lo mas extraño, lo mas extraño es como se lo montaban las niñas para mover las manos ahí como Bruce Lee, a toda velocidad y no darse una bofetada la una a la otra.
Porque mi amigo Dani un día se propuso enseñarme y acabamos los dos con los ojos morados, una brecha en la ceja y yo de nuevo con los labios como Esther Cañadas.
Si, no se que tiene mi boca que besos no, pero golpes…oye los atrae todos, mira tengo esa suerte.

Así que antes de que me lleve otro golpe os mando un beso con ellos a todas mis fans y un abrazo a los tíos. Y no dejemos que estas anécdotas se conviertan en recuerdos, enseñemos a los niños a jugar de esta manera tan simple pero eficaz que nosotros teníamos.
Hasta pronto a todos/as.

4 de abril de 2007

Yo, un vago con chispa.

Hola amigos, fans, lectores ocasionales y gente en paro que no tenéis nada mejor que hacer que leer tonterías.
Hoy a petición de mi fan más incondicional, o sea yo mismo, me gustaría escribir sobre mí. Que los que leéis mis cosillas y os preguntáis “¿De donde sacará este desequilibrado estas cosas?” Pues me conozcáis un poco y veáis por vosotros mismos que con la vida que he llevado es normal que esté así.

Para empezar me gustaría que supierais que no me llamo Roberman, que mi nombre verdadero es Roberto. Se que es increíble, pero es así. Mi padre por lo visto, cuando yo era un bebé me miró y le preguntó a mi madre que nombre me ponían.
Mi madre que es una sentimental dijo, José Manuel, por mis abuelos. Pero mi padre que es un tío original dijo:

- No, nombres de familiares no, tenemos que pensar algo mejor.

Entonces entró la enfermera y preguntó si ya tenían nombre y mi padre sin pensar, que es algo que se le da bien, soltó el primero que le vino a la cabeza, Roberto.
Menos mal que se le pasó ese y no Ataulfo o Braulio o algo así. Y así ya veis como empezó mi vida, con un puntazo de mi padre.

Después el pequeño Robertito fue creciendo y fui hasta un niño guapo. Y puse fui si, cosas que pasan. Todos conocéis la fábula del patito feo, ¿verdad? Pues la mía fue al revés. No quiero más comentarios sobre el tema.

Bueno vamos a saltarnos la época de estudiante que ya he comentado en algún otro monólogo y vayamos a la época en la que decidí que estudiar no estaba hecho para mí. Bueno yo eso lo tenía ya claro a los cinco años, pero mi madre se esforzaba en que estudiara y me hiciera un hombre de provecho. Yo prefería hacer el vago y ser un hombre aprovechado. Concretamente aprovechado de mis padres.

Pero bueno ya hubo un día en que iba mas a jugar al futbolín que a clase y decidí dejarlo. Entonces mi padre se sentó conmigo y me dijo que si dejaba de estudiar me tenía que poner a trabajar. Yo lo entendí perfectamente.
Total que seguí “estudiando” un par de años más hasta que ya cantaba demasiado y tuve que dejarlo.
Y como yo sabía que yo tenía un don, un talento especial para hacer el payaso y pensar estupideces, pues me busqué un trabajo distinto. Algo que no todo el mundo pudiera hacer, algo para lo que hiciera falta mi talento y rapidez mental.
Entré a trabajar en el cine, en una productora. Por no dar el nombre la llamaremos X que le va muy bien además porque era de ese cine, de cine X.
El cine para solteros que algunos casados ven cuando su mujer tiene jaqueca, o la regla, o ha tenido un mal día, o siente que esa noche es mejor hablar de cómo va su relación… en resumen fin de semana si, fin de semana también.

Pues bueno yo entré a trabajar en la productora y mi misión era la de ponerle títulos a las películas que importaban del extranjero. Míos son títulos famosos como Semental querido Watson; Si yo no soy Curro Jiménez ¿Por qué tengo este trabuco?; La guarra de las galaxias; Las monjitas de santa María, mas viciosas cada día; etc.…

Y el trabajo me gustaba, bueno de hecho me gustaba tanto, que hacía horas extras sin cobrar y hasta me llevaba trabajo a casa. Me gustaba tanto que me animé y escribí el guión para una peli porno. Más de doscientas hojas de mi puño y letra.
Pero me lo rechazaron, me dijeron que los guiones ellos los escriben en post-it. Por lo visto los actores solo han de memorizar frases como: Si, si mas, mas; así cómetela toda.
Y si la película esta más cuidada y les dan texto, como máximo han de memorizar: Hola soy el Jardinero.
Bueno el jardinero, el fontanero, el butanero. Cualquier profesión que acabe en “ero” les vale.
Y ellas no necesitan ni el post-it. Ellas con usar las vocales ya tienen su guión. Para empezar, empiezan repitiendo la A. Cuando el tío acelera, siguen con la O. Y si el tío la mete por donde no debe usan la E.
Pero bueno para meterla por donde no deben en una peli prono supongo que será que se la intenta enchufar por la oreja o algo así.
Pero en resumen, que el trabajo me encantaba y además no estaba mal pagado, pero al final tuve que dejar de trabar por preinscripción médica. Me dijeron que si seguía así podía perder la movilidad del brazo derecho.
Pero no penséis mal eh, lo que pasa que yo no tenía medios y claro escribía todo a lápiz y si no me gustaba, por ahorrar en hojas lo borraba con las famosas gomas Milán. Y claro de tanto movimiento de escribir y borrar, escribir y borrar, pues estuve apunto de perder la movilidad por lesiones internas en los tendones o no se que, en serio. Si no mirad a Cervantes, el manco de Lepanto.
Cervantes dicen que resultó herido en la batalla de Lepanto y por eso perdió la movilidad del brazo izquierdo pero no, que va. Lo que pasó de verdad fue que en aquella época los soldados no eran precisamente tipos muy cultos, pero tenían novias y le escribían cartas de amor para que no se olvidaran de ellos y se las ventilara algún otro maromo del pueblo. Ellos intentaban escribirles cosas bonitas, poemas de amor. Pero claro los poemas eran del estilo de:

Cuando vuelva a casa zagala,
Ves remángate los bisillos
Que traigo los huevos llenos
De líquido de hacer chiquillos.

Esto es digamos…poco romántico, sincero si, realista también, pero romántico pues no. Y ellas pues preferían cosas más románticas. Entonces un día se enteraron que Cervantes era escritor y sabía poner cosas bonitas y con buena letra, y empezaron ahí a azuzarle.
Que si Miguelito escríbeme una cartita para la novia, que si Miguelito escríbeme un poemilla. Y claro eran tantos y pidiéndole todo el día que escribiera cartas, poemas, y cosas que claro al pobre le dio un chungo en el brazo y se le quedó inmóvil.
Claro luego a ver como vuelves tu de la guerra y cuentas a los colegas y a tu churri que te has quedado tullido de escribir con pluma. Eso sería un trauma. Tú imagínate que vuelves con los compañeros y tu novia allí esperándote en el cuartel y llega uno sin oreja y le pregunta su novia que le ha pasado y él:

- Verás cariño, había un malo malote malísimo que me estaba apuntando a la cabeza y yo le dije, “dispara si tienes huevos” y el muy cabrón lo hizo. Entonces yo me doblé así para atrás, como en una película que harán dentro de muchos años llena de tíos con chaquetas negras que vuelan y tal. Total que esquivé la bala. Bueno del todo no, salvé la vida, pero la oreja me la arrancó de cuajo. Eso si, después me levanté y le metí una ostia que le puse las dos orejas rojas.

Otro llega sin pierna y la novia le pregunta lo mismo, ¿Qué le ha pasado?:

- Nada mi amor, estábamos avanzando entre las tropas enemigas y de repente vi que un cañón apuntaba directamente a un grupo de mis compañeros que estaban distraídos. Entonces yo, en un arrebato de valentía por salvar a mis compañeros salí corriendo, salté de frente y metí la pierna en el cañón del cañón, valga la redundancia. Entonces dispararon el cañón y mi pierna frenó la bala que explotó en la cara del malo malísimo malote y lo mató.

Y ahora llega Miguelito allí con el brazo en cabestrillo y la novia:

- ¿Mi amor que te ha pasado a ti, te han pegado un tiro en el hombro también mientras salvabas a tus compañeros?
- No.
- Entonces te han atravesado con una bayoneta mientras le arrebatabas el arma al malo malísimo malote.
- Tampoco.
- Vale, vale, no me lo digas. Han tirado una bomba que te cagas de grande y te has protegido con el brazo la cara y eso te lo ha dejado inservible.
- Pues…. Tampoco cariño.
- ¿Entonces que muchacho?
- La pluma, de escribir a pluma.
- ¿La pluma, la pluma? La pluma la que siempre me dijo mi padre que tenías. Madre mía en que mala hora me fui a fijar yo en ti. Si ya me lo decía mi padre, “Que ese escribe demasiado, que ese tiene algo de rarito”. Pero yo no le hice caso, no.

Imaginaos el panorama del pobre Miguelito, perdón de Don Miguel de Cervantes. Claro viendo semejante panorama, Cervantes se fue a hablar con el capitán, al que le había escrito cartas para su mujer y todas las amantes y él le dijo:

- Nada Miguelito, tu tranquilo. Aquí digo yo que te han pegado un cañonazo o un tiro, o un bayonetazo en el brazo y vuelves a casa como un héroe machote, tú tranquilo.

Y de ahí lo de el manco de Lepanto, una mentira del ejercito, como las armas de destrucción masiva. Así que yo, sabiendo la verdad, no me iba a arriesgar a ser el manco de Mollet. Más que nada porque teniendo tanto porno en casa si me quedaba inservible la mano derecha las pajas nunca volverían a ser las de antes.

Así que nada, me quedé sin trabajo. Pero yo soy un tío con recursos, un tipo que no se rinde fácilmente y que sabía que encontraría un trabajo a la altura de mi capacidad mental.
Así que cogí un periódico y busque en la sección de empleo. Que es una sección que os recomiendo a todos tanto si buscáis trabajo, como si buscáis echaros unas risas. Si porque ves las condiciones que dan y el sueldo y te partes, o si no mejor aun. Leed el anuncio de trabaje desde casa y gane mas de dos mil euros mensuales. Si claro dos mil euros por estar en casa, jejeje si hombre si y Michael Jackson es blanco natural.
Pero bueno a lo que vamos, que estaba mirando anuncios de trabajo y encontré uno que hablaba de un casting para una peli. Y eso me pareció interesante, total un actor ¿cuantas pelis rueda al año? Una, como mucho dos y gana un pastón. Ya está, es el trabajo idóneo para mí. Así que me animé y me presenté al casting.
Para los que no sepáis lo que es un casting os diré que es ponerte delante de una cámara, hacer un poco el idiota y esperar a que te digan que te quites de delante. Eso estaba chupado para mi, es lo que hago yo en todas las bodas pero sin ir borracho perdido.
Total que me presente al casting. Me hicieron subir al escenario, presentarme y entonces me dijeron que me sentara en una silla que había allí y que imaginara que de repente delante de mí aparecía un tipo enorme con un cuchillo en alto y se dirigía hacia mí para apuñalarme.
Yo me motive, me creí el papel, quizás demasiado y empecé a actuar. Me senté tranquilamente y de repente hice como que veía al agresor. Puse cara de sorpresa, luego cara de terror, luego fingí alguna lagrima y de repente me levanté, agarré la silla por el respaldo y comencé a golpear con ella al supuesto agresor. Porque ojo, actor si, pero cobarde no.
Pues estaba ahí, liándome a sillazos con el asesino imaginario y claro me cegué. Bueno me cegué tanto que daba uso sillazos al aire brutales, con la mala suerte de que claro, como la silla no golpeaba en nadie, tenía que frenar yo la velocidad que cogía y en uno de los golpes, la silla se me escapó de las manos con la mala fortuna de que fue directa a la cara del director. Y para más mala suerte aun con la pata directa a su ojo. Bueno no os quiero contar como le dejé el ojo al pobre. Ahora me parece que es famoso, creo recordar que se llama Fernando Trueba o algo así.

Así que nada, me quedé también sin el trabajo de actor que tan bueno me parecía. Entonces decepcionado y corriendo para evitar que me denunciaran por el sillazo, me fui a casa de mi amigo Ricardo y le conté que no encontraba un trabajo a mi altura. Él me dijo que se sentía igual, que el tenía un don para la poesía y estaba arto de trabajar sin expresar su don. Bueno lo que él llama poesía, los demás mortales lo llamamos simplemente rimas, pero el chaval tenía tanta ilusión que no sería yo quien le discutiera eso.
Total que con su don y el mío creímos que lo mejor sería montarnos una agencia de publicidad, creativos que se hacen llamar. Pero para eso necesitaríamos pasta, así que nos pusimos a currar en un bar.
Al principio bien, no pagaban mal del todo, comíamos de gratis, así que no iba mal. Pero el cabronazo de Ricardo le dio por practicar su “poesía” con los clientes para, según él, no perder el don y trabajarlo a diario y eso fue mas un problema que otra cosa. Al principio bien, los clientes se lo tomaban a broma. Si le pedían una caña.

- Una caña bien tirada, que beberla es una gozada.

Si le pedían el menú del día.

- Un menú del día para usted, que incluye el postre y el café.

Pero un día en el bar hubo una reunión de la parroquia de al lado y se reunieron allí todas las beatas mas devotas. Y con la mala suerte de que una tenía que beber agua baja en sodio por su salud y no pidió otra marca que Bezoya…
Madre mía la que se lió allí por la rima de Ricardo, él no paraba de gritar:

- ¡Hubiera pedido otra marca, Bezoya no tenía otra rima señora, no tenía otra rima!

Teníais que haber visto las beatas, madre mía, una sacó un rosario y lo movía como Bruce Lee los nunchacus. Bueno se lió un cipote allí que me parece que Ricardo acabó hasta en la cárcel.
No lo se a ciencia cierta porque cuando yo vi que ya entraban en le bar los antidisturbios salí de allí corriendo. Pero creo que está en la cárcel, porque me llegó al tiempo una carta con una de sus rimas, me decía que lo de la rima no lo pudo evitar y se despedía con una poesía de las suyas que fue lo que me dio la pista de que estaba preso. Decía así:

Ahora para despedirme te dedico una última poesía.

Paso el día mirando barrotes
Y las noches esquivando cipotes

Es que claro, Ricardo como todo buen poeta tiene carita de niño, es barbilampiño, cuerpecito fino... y eso pro lo visto en prisión es todo un caramelito.
Bueno la poesía continuaba, pero todo rimaba con cipotes, rabos, culo. Y yo en la vida intima de mis amigos no me meto, así que ni la leí, si él es feliz es lo que me importa. Que siempre decía que nuestra sociedad es muy poco afectuosa, allí le van a dar afecto en barra seguro.

Así que la idea de la agencia de publicidad también se fue al traste, pero bueno la vida sigue y yo tenía que encontrar un trabajo digno a mis capacidades, así que me puse a buscar de nuevo. Mi padre un día se sentó conmigo y me dijo:

- Hijo mío, ¿Por qué no buscas un trabajo normal, te buscas una chica guapa y que te quiera y sientas cabeza?

Bueno yo me pasé tres minutos partiéndome de risa y eso le sirvió para entender que eso no iba demasiado conmigo, así que me dijo que ya me espabilaría el día de mañana.
Y es lo que estoy haciendo, espabilándome, escribiendo estas tonterías a ver si algún guionista famoso, director o productor de televisión, cine, radio o lo que sea me lee, le gusta y me paga un dineral por seguir siendo un tarado.
Así que nada, seguiré escribiendo gratis hasta que alguien me contrate.

Gracias y hasta el próximo monólogo.

P.D.: Por favor molestar a la Presi de mi club de fans, apuntaros y a ver si es tan fan como dice y os hace unos carnets plastificados y todo, jejejejejejeje.

1 de marzo de 2007

La música, sus rarezas y otras mierdas.

Hola, ante todo un saludo a mis fans, que ya son tres. Mi madre, mi abuela y una loca que dice que es la presidenta de mi club de fans y que aun ni me ha enviado una carta con bello púbico ni me a acosado sexualmente por la calle, ni nada, con fans así no se si llegaré muy lejos, jejejeje. Es broma Presi ya lo sabes.

Bueno dicha la tontada vamos al tema que me inquieta hoy, la música.
La música es para muchos esa compañera invisible que nos acompaña en los momentos más bellos de la vida, pues no, la música es una mierda.
Si es una mierda porque hoy en día graba discos hasta el más tonto del barrio, ahí está el ejemplo de Jesulín de Ubrique.
Vamos a ver ¿Qué le vieron a este muchacho?
Cantar bien digamos que no era su fuerte, vocalizar con claridad tampoco, guapo lo que se dice guapo pues…como que no ¿Qué coño le vieron?
Pero yo como soy un tipo raro, o tarado de cojones, lo que prefiráis llamarme, me fijo en otras cosas.
Yo me imagino que para grabar un disco tiene que haber alguien que ponga la pasta, un productor, pues imaginaos la situación.
Está un tío viendo la tele y de pronto ve al Jesulín hablando con su famosa verborrea de si le tiran bragas o no y este tío dice:

- ¡Ya está!, voy a gastarme la pasta para que este chico grabe un disco y por mis cojones que lo hago disco de oro.

Madre mía lo que daría yo por ver la cartera de clientes de este tío. Eso ha de ser una joyita. Me imagino que este buen hombre cuando empezó Operación Triunfo vio el primer programa y dijo:

- ¡Ostia puta!, este Juan Camus es cojonudo, tengo que grabarle un disco y por mis cojones que lo hago disco de oro.

Para lo que no os acordéis de Juan Camus, que si no sois un fricazo como yo es muy normal, os diré que Juan Camus fue el único concursante de Operación Triunfo primera edición que salió del programa sin disco. Vamos yo creo que grabó disco hasta el presentador y seguro que lo tituló “Claro que si guapísima”, pero el pobre Juan…

Y es que ahora para ser músico no tienes que tener buena voz, ni componer grandes letras o grandes melodías no, ahora para ser cantante, solo necesitas estar bueno, o que las niñas de quince añitos digan que estas bueno.
Si no como se explica el disco que grabó Jesús Vázquez.
¿Alguien lo recuerda? Yo como fricazo que soy si me acuerdo: A dos milímetros escasos de tu boca.
Que chorro de voz madre mía, podría hacer doce conciertos en una tarde y tranquilo eh, no iba a quedarse afónico el muchacho no.

Pero luego hay también otros personajes que ni son guapos, ni son simpáticos, ni son nada de nada y que han grabado discos. Estilo Tamara la “patética”, Leonardo Dantés, etc.…
Pero como no quisiera cagarme en la madre que parió a estos personajes, a los que les hacían caso, a los que les llevaban a los programas casposos y a la maldita madre que los parió a todos, pues me callo. Aunque creo que se intuye un poco que mucha simpatía no me hacen ¿no?

Pero volvamos al tema música que me pierdo. Yo tengo una pregunta que me corre de neurona en neurona. Vamos a ver, ¿donde han quedado los grandes clásicos de la música?
Ese “Giorgi Dan” o como se escriba el nombre de este crack.
Este tío guapo no es, cantar bien pues…. tampoco, las letras geniales lo que se dice geniales no son y variadas pues tampoco, pero tenía un secreto, música pegadiza, coreografía simple y repetitiva y letras fáciles de aprender.

Yo me lo imagino sentado en alguna terraza de verano, porque este tío es como los osos, cuando llega el invierno se mete en una cueva e inverna, si no que alguien me diga que lo ha visto en alguna gala de invierno. No porque está invernando.
Pues yo me imagino al señor Dan en una terracita sentado y de repente pasa un negrazo cubano en bañador, con más paquete que un estanco, se acerca a su negra y le dice eso de “Hola Mami” y el paquete se mueve extrañamente, como saludando el también.
Entonces el señor Dan que esta en todo, se pregunta:

- ¿Será natural todo eso que tiene ahí el negro? Debería acercarme a su chica y preguntarle si lo que tiene entre las piernas es real o que es lo que tiene, porque si me acerco al negro y me da con el en la frente me descoyunta, pero claro no se como se llama su chica y el la llama mami.

Y de repente, del mas allá le vino la inspiración, pillo una servilleta de papel y escribió eso de “Mami que será lo que tiene el negro”. Y se dijo a si mismo:

- De aquí sale una canción cojonuda, solo me falta el resto de la letra…va que coño de letra, yo repito esto mil veces en dos minutos pongo dos mulatas a moverse detrás de mi y un ritmo pegadizo y saco de aquí una canción que se caga la perra.

Pero esto no es lo mejor no, lo mejor es que hubo un productor que escuchó la canción…bueno canción… el estribillo más bien, pues escuchó el estribillo y apostó por él.
Y es que la música al igual que la vida está llena de misterios.
Por ejemplo, como se explica que al sonar “pajaritos por aquí, pajaritos por allá”, todos sepamos la coreografía. Porque la canción es vieja de cojones, pero todos sabemos lo que hacer cuando suena, es más, ponemos carita de tontitos y movemos el culito con una energía y unas ganas….
Pero este no es el único ejemplo, ¿Qué me decís del famoso “Aserejé”?
A todos nos parece una canción pésima, pero no solo nos sabemos la coreografía si no que la cantamos y eso que está escrita en un idioma que nadie conoce.
Pero en España somos especialistas en cantar en idiomas desconocidos para nosotros.
Por ejemplo en inglés. Los españolitos tenemos dos sistemas para cantar en inglés.
Uno es el cantar por fonética. O sea, cantamos tal como suena, nos importa una mierda el significado de las palabras, ni si la palabra es correcta. Nos da igual, como suena parecido nos vale.
Por ejemplo la mítica canción de Queen “We Will Rock You”, esta canción todos la cantamos con el método de la fonética estemos donde estemos.
Eso es así todos sabemos cantar la canción de “Cuin”, al menos el estribillo que dice así:

Güi guo Güi guo roquiu (palmada) roquiu.

Para el resto de la canción nos conformamos con llevar bien el ritmo de las palmadas y listos. Ya sabemos cantar una canción en inglés, ole nuestros huevos.
Pero hay canciones que el estribillo es algo mas complicado de pronunciar pero no podemos evitar cantarlo. Así que en esos casos usamos el método dos, el método Na na na na.
Este método se ve muy claramente en la también famosísima canción de los Beatles, perdón los “Bitels”, que a veces me olvido de mi nivelazo de inglés.
Pues el método Na na na na se ve muy claro en la canción Yellow Submarine o mejor dicho “Llelou Submarín”.
Todos tenemos en mente el ritmo de la canción, concretamente el estribillo ¿no?
Pues el estribillo es un poco largo hasta decir “Llelou Submarín” así que hasta llegar al punto álgido usamos nuestra técnica.

Na na na na na Llelou Submarín, Llelou Submarín, Llelou Submarín, na na na na na….

Pero lo mejor es nuestra actitud, mientras cantamos los na na na miramos como al infinito, perdemos la mirada como intentando recordar la letra de la canción de la cual no tenemos ni puta idea. Pero cuando llega el momento del Llelou Submarín, madre mía, ahí buscamos la mirada cómplice de alguien conocido para demostrar nuestro nivelazo de inglés.
Porque en España somos así, nos gusta todo tipo de música, pero la cantamos a nuestro estilo que mola más.
Claro ejemplo, Los Manolos. ¿Quién no recuerda la famosa Or mai lovin, nai no nai no na?
Esta canción estaba cantada a nuestro estilo, en inglés fonético pero con un arte que no se puede aguantar. Pero a ver ¿Quién sabría decirme quien escribió originalmente esta canción?
Vale, algún cultureta sabe que es de los “Bitels”, ¿pero quien la ha hecho más famosa en nuestro país?

Y es que aquí tenemos grandes artistas de los que todo el mundo renegamos, pero que en realidad nos sabemos sus canciones a la perfección.
El Fary, nadie en España tiene un disco de El Fary no… a nadie le gusta El Fary no…, pero si estamos en alguna fiesterita y nos ponen ese Torito Bravo….
Pues nos arrancamos con las palmas, los pies dando los taconazos de rigor y cantamos la canción de pe a pa. Porque de esta el estribillo nos lo sabemos de memoria, pero el resto de la canción basta con oír las primeras estrofas para seguirlo al dedillo.

Vale que la canción también es bastante predecible, pero hay muchas más canciones predecibles y nadie dice nada.
Por ejemplo las canciones en inglés. No hay canción en inglés que después de un “In my Mind” no lleve un “In my Heart” o un “In my Eyes”.
O detrás de un “Forever” no falta nunca un “Togethert”, y de esas nadie dice nada.
¿Por qué? Por que son en inglés y las cosas que se dicen en inglés parece que en España suenan mejor, si no al lorito.
Imaginaos que se os acercan un par de chavales y os dicen:

- Hola somos un grupo nuevo.
- Anda mira que bien, que apañaos ¿Y como os llamáis?
- Pues somos… Los chicos de la tienda de animales.

¿Qué diríamos en España si nos dicen ese nombre? Pues está claro.

- Ala hijos míos, vais a vender por lo menos doce discos y eso si los distribuís vosotros mismos por las gasolineras y avisáis a la familia para que lo compren.

Pero si nos dicen:

- Somos Pet Shop Boys.
- Ostia que nombre más bueno, que pegadizo, que gancho.

Si porque somos así, en inglés todo nos suena mucho mejor, como por ejemplo.
Back Street Boys. Los chicos de la calle de atrás.
En España con este nombre como mucho montas un prostíbulo gay o un musical ambientado en un prostíbulo gay, ya está. Pero como está en inglés pues mola.
Otros que tal, Take That, de donde salió Robbie Williams, en castellano Coge Esto. Aquí en España esa frase solo se usa entre hombres y se acompaña con un tironcillo de paquete simpático. Así que imaginaos entrar en una compañía de discos y decirles:

- Hola, somos…Coge Esto.

Te corren a hostias por todo el edificio. Pero esperaos que esto sigue. New Kidds on the Block, Los chicos nuevos del bloque. No me jodas que este no podría ser el nombre para otro prostíbulo gay que haga la competencia a Los Chicos de la Calle de Atrás.

O los Red Hot Chilli Peppers ¿Qué os parece el nombre, mola no? Guindillas Rojas Calientes. En castellano suena a la típica banda de peludos de barrio que aporrean la batería, hacen ruido con la guitarra eléctrica, escupen al público porque eso mola y cantan canciones donde no faltan las palabras Satán, Puta, Mierda de sociedad, Señores del Averno y otras mierdas así. Y en cambio no, como lo dicen en inglés mira la fama que tienen los puñeteros.

De hecho ha habido algún cantante español avispado, que se ha dado cuenta que cuando en España alguien canta en inglés es como si fuera mejor músico y lo ha aprovechado. Raphael, este ya de entrada empieza por su nombre. A ver alma de cántaro, si te llamas Rafael ¿a que coño viene esa PH en el nombre? ¿Y total para que? Para acabar cantando cada navidad en la alguna gala de la tele para abuelotes el Ropo pon pom. Pero Raphael no es tonto, no, él se dio cuenta de que con su nombre no era suficiente se lanzó a cantar en inglés, que como todos sabemos te da como mas caché.
Madre mía no os perdáis por favor la versión que hizo de la canción Acuario, que era originalmente parte de un musical de los sesenta llamado Hair.

Pero si os gustan las versiones en inglés cantadas por cantantes españoles, que por decirlo fino, no dominan con soltura el idioma de Shakespeare, vamos que de inglés ni puta idea, que se apuntaron a Opening pero no llegaron ni a ir a una clase.
Pues si os gusta estas fricadas como a mi, os aconsejo que busquéis la canción In the Ghetto de Elvis, pero versionada por El Príncipe Gitano, de verdad que no tiene desperdicio, ante tanto arte no puedo hacer comentarios, por favor buscadla en esas paginas de descargas que nadie usamos porque estamos en contra de la piratería (esto es ironía, por si no se nota). No os arrepentiréis en serio.

Así que ya sabéis os dejo estos deberes y cuando a partir de hoy estéis escuchando música, analizadla y veris como vosotros también os podéis volver unos frikis como yo, jejejeje.

Gracias y hasta pronto.

15 de febrero de 2007

Las madres...esas entrañables mentirosas.

Hola hoy me gustaría hablar de las madres, esas personas que nos miman, nos cuidan, nos dan la vida…nos engañan y nos acojonan con sus mentiras para hacernos chantaje.

Si, porque las madres usan todas una estrategia que consiste en mentirte para lograra lo que ellas quieren. Me explico, una madre te miente, te acojona y luego te dice:

- No, si es por tu bien.

Vamos a ver, una de las primeras mentiras y mas acojonantes que usan es la nana.
Y digo la nana porque habrá muchas nanas quizás, pero hay una que es el top ventas.

Nos ponemos en situación. Tú eres pequeñito, un bebé. Tu máxima defensa es llorar, así que eres lo más vulnerable que hay y eso lo saben las madres. Y lo usan.
Como saben que eres vulnerable, ¿Qué te hacen para que te duermas?... Acojonarte con la nana.
Atentos que la letra no tiene desperdicio.

Duérmete niño, duérmete ya. O viene el Coco y te comerá.

Vamos a ver, soy un bebé, estoy encerrado en una cuna llena de barrotes que evitan que pueda fugarme de allí y tú, mi madre, me dices que va a venir un tal Coco y se me va a comer.
¿Y pretenden que nos durmamos así?
Vamos no me jodas, a mi me la cantó mi madre una vez y pase 3 noches con los ojos como platos.
Luego claro a media noche me ponía a llorar como un loco y todavía mi madre decía:

- No se que le pasa a Robertito, si hace un ratito que tomo el pecho y estaba tan a gusto dormido.

¿Qué que le pasa a Robertito, quieres que te diga que me pasa?
Pues que al mínimo ruido pensaba:

- Mierda ya está aquí el tal Coco ese, llorare a ver si se despiertan mis padres y me defienden.

Porque yo era bebé, pero no gilipollas y pensaba.

Pero bueno el tiempo pasa, tú vas creciendo, el Coco no aparece y un día, esto lo recordaremos todos los que nacimos antes del 80. Un día pones la tele y descubres la mentira que te cantaba tu madre.
Ahí está…Barrio Sésamo y Coco.

Y descubres que el tal Coco no se come a ningún niño, que va, al contrario. Coco era un muñeco azul súper enrollado que nos enseñaba la diferencia entre cerca y lejos, moviéndose como si se fuera a desmontar en cualquier momento.
En todo caso si alguien podía comernos era Triky, el monstruo de las galletas, pero bueno tampoco, porque las galletas se las metía en la boca si, pero no se las comía las chafaba y se le caían por los lados, tragar, mas bien tragaba poco.
Así que le pillas una gran mentira a tu madre, entonces esto ya te mosquea y te pone atento a ver si le pillas otras. Y algunas se las vas pillando.

Bueno, yo la verdad que algunas me las creí hasta ser ya bastante mayorcito. Vale que yo soy un poco…digamos, especial. Bueno especial me lo llama mi madre, mi psicólogo dice que tengo un trastorno del cagarse y mi padre que nací tarado.
Pero claro, a mi era mi madre la que me contaba las cosas y yo me la creía, así que la culpa es suya.
Os cuento que mentira me creí yo.
¿Quién no recuerda el cuento de los tres cerditos?

Cerdo uno casa de paja, lobo sopla, a la mierda casa. Cerdo uno va a casa de cerdo dos, casa de madera, lobo sopla a la mierda casa. Cerdos uno y dos van a casa de cerdo tres, casa de ladrillos, lobo sopla, lobo sopla la casa no se cae y el lobo se jode. Fin.

Este es el resumen del cuento, para el que no lo recuerde bien. Pues bueno yo realmente me creí aquel puto cuento. Claro me lo contaba tanto que yo di por hecho que era un rumor más del barrio y no un cuento. Vale yo no había visto a ningún cerdito por el barrio caminando, pero bueno tampoco había visto a ninguna zorra y según las vecinas vivía justo en la puerta de en frente.
Así que yo creí que los cerditos pues andaban por el barrio también.
Pero que me lo creí hasta el punto de que un día mi tío Valentín, que es un hombre digamos rudo, o sea, un tío con cara de neandertal, el cuerpo cubierto de pelo, y pinta de lavarse estilo gato, o sea en seco.

Pues un día mi tío Valentín nos invitó a su casita en el campo, bueno casita en el campo es como llamar a los dos geranios que tenemos en el balcón de casa, zona ajardinada. En realidad era un pedazo de tierra entre dos autopistas con una caseta echa de maderas y plásticos, pero tenía barbacoa y eso nos bastaba.
Pues nos invitó a hacer una parrillada y claro, estábamos allí con el buen rollito que da el vino y la cervecita y mi tío que estaba cocinando se quitó la camiseta. Bueno la visión no la voy a explicar mucho porque puede haber lectores sensibles, solo diré una cosa, ¿sabéis la sensación que da cuando quitas el papel a la magdalena? Pues suponed que la magdalena tiene pelos y suda. Y suda mucho, digamos en exceso.
Pues mi tío Valentín se quitó la camiseta y de repente por lo visto le dio por estornudar, así que se giró hacia la casa y claro tomó aire.
Pues claro yo en ese momento reviví el cuentito de los cojones y el pánico se apoderó de mí. Pero hasta el punto que empecé a gritar:

- No somos cerditos, no somos cerditos, no soples a esta casa puto lobo, no soples a esta casa.

Y ese fue un momento de los muchos en los que los cuentos me han hecho sufrir. No por la cara que se le quedó a mi tío no, si no por la colleja instantánea que me soltó mi padre.
Porque esa era otra, mi madre me mentía yo me lo creía y mi padre me devolvía a la realidad con una colleja y las palabras claras.
Por ejemplo todos conocemos también el cuento de…. Bueno si ese de…
Bueno el de un niño que se adentra en el bosque y para recordar el camino a casa va tirando miguitas de pan. Lo conocemos todos ¿no?
Pues claro yo escuchaba ese cuento y me dije a mi mismo:

- Oye Robertito, pues esa idea para recordar el camino no es mala, y como Mollet (mi ciudad) no es un bosque no vendrán a comerse las migas los pajaritos.

Y me propuse hacer realidad el cuento. Así que espere a salir del cole y allí estaba mi padre con mi bocadillo de salchichón con tulipán, todo un clásico.
Pero vi que por encima de las casas pajaritos no, pero palomas del tamaño de buitres a cientos. Así que pensé, y como tonto del todo no soy dije:

- Pues para que no se me coman las migas de pan tirare el embutido.

Vamos a ver a mi en aquel momento la idea me pareció cojonuda. Pero por lo visto a mi padre no tanto, así que a la tercera rodaja que deje caer me soltó una colleja… de las del orgullo que digo yo, que eran aquellas que te daban desde abajo hacia arriba y te inclinaban la cabeza hacia delante y la nuca te escocia durante tres cuarto de hora.
Pero eso no fue lo que e hizo ver que los cuentos son eso, cuentos. Lo que me hizo ver la realidad fueron las sabias palabras de mi padre:

- Tas tonto coño con los putos cuentos.

Ojo que mi padre es todo un filósofo, no se pueden decir las cosas mas claras.
Y claro cuando habla un filósofo pues te hace pensar. Primero en que cuando creciera le iba a devolver unas cuantas collejitas del orgullo, y luego que quizás tenía razón.
Quizás los cuentos no fueran tan reales como yo creía, porque analicemos un poquito el más famoso, la caperucita roja.

Una niña llega a casa y su madre le dice que coja una cesta, cruce el bosque y le de una cesta a su abuelita.
Vamos a ver, recordemos cuando éramos más jóvenes y volvíamos del cole y tu madre te decía que fueras a por un poco de pan rallado o a por una barra de pan. ¿Cuál era nuestra respuesta? Vale mamá voy encantado, no.
La respuesta era del estilo: Jooooo, no quiero.
O mi favorita: Una mierda.
Pues bueno la niña no solo acepta encantada si no que encima se pone un poncho rojo en un día de sol. ¿Que coño había tomado esta niña para tener frío un día de agosto?
Pero bueno, vamos a lo raro. Va pro el bosque se le aparece un lobo y le pregunta que donde va. A ver, a mi se me aparece en medio de un bosque un lobo, y me cago como una paloma en un cable de la luz, vamos dejo caer hasta la flora intestinal. Pero si además el lobo se levanta, se me pone en dos patas y me habla, creo que ya o muero de un infarto o cazo el lobo a puñetazos y me hago rico llevándolo a la tele.
Pero Caperucita no, ella que era muy ingenua, o sea tonta del culo, le dice que va a casa de su abuela. Pero eso no es todo, si no que además el lobo le dice que vaya por un camino que da un rodeo que te cagas.
A ver, si la madre la manda a casa de la abuela, se supone que la niña sabe el camino, ¿no? Pues la muy tonta del culo de la niña le hace caso y llega tarde a casa de su abuela.
Y aquí viene ya lo más grande del cuento, el lobo se zampa a la abuela y se mete en la cama y se pone el camisón de la vieja. Y atención, la niña entra y no diferencia entre su abuela y el puto lobo.
¿Cuánto tiempo llevaba la vieja sin depilarse?
¿Pero como es posible que no diferencie una nieta a su abuela de un lobo? Que no diferenciamos nosotros entre Marujita Díaz y Shrek vale, pero una nieta a su propia abuela de un lobo, no me jodas, eso fue lo que me hizo darme cuenta de que los cuentos son solo eso, cuentos.
Así que por hoy… Colorín colorado, este monologo ha terminado.

Gracias y hasta pronto.